Pero cuando Sanbalat horonita, y Tobías, el siervo amonita, y Gesem el árabe,° lo oyeron, se burlaron de nosotros y nos dijeron despectivamente: ¿Qué estáis haciendo vosotros? ¿Acaso os rebeláis contra el rey?
Salmos 123:4 - La Biblia Textual 3a Edicion Saturada está nuestra alma del escarnio de los que están en holgura, Y del desprecio de los soberbios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Hastiada está nuestra alma Del escarnio de los que están en holgura, Y del menosprecio de los soberbios. Biblia Nueva Traducción Viviente Ya estamos más que hartos de las burlas de los orgullosos y del desprecio de los arrogantes. Biblia Católica (Latinoamericana) Nuestra alma está colmada
de las burlas de la gente acomodada,
del desprecio de los engreídos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Bastante se ha saciado nuestra alma de las burlas del holgado, de las afrentas del soberbio. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Muy hastiada está nuestra alma del escarnio de los que están en holgura, y del menosprecio de los soberbios. |
Pero cuando Sanbalat horonita, y Tobías, el siervo amonita, y Gesem el árabe,° lo oyeron, se burlaron de nosotros y nos dijeron despectivamente: ¿Qué estáis haciendo vosotros? ¿Acaso os rebeláis contra el rey?
Pues desprecia el infortunio quien está en holgura, Y recibe zancadilla aquel cuyo pie resbala.
Yo también podría hablar como vosotros, Si vuestra alma estuviera en lugar de la mía, Podría hilvanar vocablos contra vosotros, Y menear la cabeza contra vosotros.
¡Estremeceos las despreocupadas! ¡Temblad las que vivís confiadas! ¡Desnudaos del todo y ceñíos un sayal!°
¡Oh mujeres indolentes, levantaos! Damas confiadas, escuchad mis razones, y oíd mi voz:
Desde su juventud Moab fue negligente, Sobre su sedimento° ha estado reposado, Nunca fue trasegado de vasija en vasija, Nunca estuvo en cautiverio, Así conservó su gusto y no alteró su aroma.
¿No ha sido Israel objeto de burla para ti? ¿Acaso ha sido sorprendido con ladrones, Que cuantas veces hablas de él, mueves despectivo la cabeza?
Hemos tenido noticia de la soberbia de Moab, De su soberbia desmedida, De su arrogancia, De su orgullo e insolencia, Y altivez de corazón.
¡Ay de los que viven tranquilos en Sión, Y de los que confían en el monte de Samaria, Hombres prominentes de la primera de las naciones, A quienes acude la casa de Israel!
(Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes, en ninguna otra cosa pasaban el tiempo, sino en decir o en oír novedades.)
Pero cuando oyeron: Resurrección de muertos, unos se burlaban, y otros dijeron: ¡Ya te oiremos acerca de esto en otra ocasión!
Mientras él decía estas cosas en su defensa, Festo dice a gran voz: ¡Estás loco, Pablo! ¡Las muchas letras te vuelven loco!
siendo difamados, consolamos. Hasta ahora hemos llegado a ser como la escoria del mundo, el desperdicio de todos.
Cuando el filisteo miró en derredor y vio a David, lo despreció, porque era un mozalbete rubio y bien parecido.