Sino que en la Ley de YHVH está su delicia, Y en su Ley medita° de día y de noche.
Salmos 119:78 - La Biblia Textual 3a Edicion Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; Yo meditaré en tus mandamientos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; Pero yo meditaré en tus mandamientos. Biblia Nueva Traducción Viviente Trae deshonra sobre los arrogantes que mintieron sobre mí; mientras tanto, me concentraré en tus mandamientos. Biblia Católica (Latinoamericana) Confunde a los soberbios que me calumnian, mientras yo medito en tus ordenanzas. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Confúndase el soberbio que sin razón me aflige: yo rumio tus preceptos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Sean avergonzados los soberbios, porque me trataron perversamente sin causa; mas yo, meditaré en tus preceptos. |
Sino que en la Ley de YHVH está su delicia, Y en su Ley medita° de día y de noche.
Reprendiste a los soberbios: ¡Malditos los que se desvían de tus mandamientos!
Aunque los príncipes se sienten y hablen contra mí, Tu siervo medita en tus estatutos.
g Ciertamente ninguno de los que confían en ti será defraudado. Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
Sean avergonzados y abochornados a una los que se alegran de mi mal, Vístanse de vergüenza y confusión los que se engrandecen contra mí.
Porque sin causa me tendieron su red, Sin motivo cavaron fosa para mi alma.
Más que los cabellos de mi cabeza son los que me aborrecen sin causa. Los que intentan destruirme son fuertes, Se han hecho mis enemigos sin tener por qué, Y ahora tengo que pagar lo que no robé.
La Soberbia se tambaleará y caerá, Y nadie la levantará, Y encenderé un fuego tal en sus ciudades, Que devorará todo en torno a ella.
para que se cumpla la palabra escrita en su ley: Me aborrecieron sin causa.°
Porque ¿qué mérito es si por pecar sois abofeteados y lo soportáis? Pero si lo soportáis° haciendo el bien y padeciendo, esto ciertamente es aprobado° delante de Dios.
Y dijo a David: Más justo eres tú que yo, porque tú me has pagado con bien, y yo te he pagado con mal.
Y agregó: ¿Por qué mi señor persigue así a su siervo? ¿Qué he hecho? ¿Qué mal hay en mi mano?