A ti he clamado, ¡sálvame! Y observaré tus testimonios.
A ti clamé; sálvame, Y guardaré tus testimonios.
A ti clamo; rescátame para que pueda obedecer tus leyes.
Yo a ti clamo, sálvame, pues quiero guardar tus testimonios.
A ti clamo; socórreme: guardaré tus avisos.
A ti clamé; sálvame, y guardaré tus testimonios.
Líbrame de la opresión del hombre, Así guardaré tus preceptos.
¡Cuán bienaventurados son los que guardan sus testimonios,° Y con todo el corazón lo buscan!
Tuyo soy, ¡sálvame! Por cuanto he escudriñado tus preceptos.
Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre° JESÚS,° porque Él salvará a su pueblo de sus pecados.°
quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad° y purificar para sí un pueblo de su propia posesión,° celoso de buenas obras.