Tus testimonios que nos has encomendado son rectos, Y están llenos de fidelidad.
Tus testimonios, que has recomendado, Son rectos y muy fieles.
Tus leyes son perfectas y absolutamente confiables.
Has dictado tus testimonios con justicia y con toda verdad.
tú prescribes avisos con razón y con toda verdad.
Tus testimonios, que has encomendado, son rectos y muy fieles.
Los mandamientos que nos diste son justos y dignos de confianza.
Tus testimonios son justos para siempre, ¡Dame entendimiento y viviré!
Todos tus mandamientos son fieles, Sin causa me persiguen, ¡ayúdame!
Estos son los testimonios, estatutos y decretos que Moisés promulgó a los hijos de Israel a su salida de Egipto,
Y ¿qué nación hay tan grande que tenga estatutos y decretos tan justos como toda esta Ley° que hoy pongo ante vosotros?