Abrí mi boca y suspiré, Porque anhelaba tus mandamientos.
Mi boca abrí y suspiré, Porque deseaba tus mandamientos.
Abro la boca y jadeo anhelando tus mandatos.
Abro una boca grande para aspirar, pues estoy ávido de tus mandamientos.
La boca abro y aspiro, de anhelo hacia tus leyes.
Mi boca abrí y suspiré; porque deseaba tus mandamientos.
Deseo conocer tus mandamientos; ¡me muero por entenderlos!
Las esperaban como la lluvia temprana, Se las bebían como lluvia tardía.
Como un esclavo que anhela la sombra, Y como un jornalero que espera su paga,
Me regocijo en tu palabra, Como quien halla muchos despojos.°
Anhelo tu salvación, oh YHVH, Y tu Ley es mi delicia.
Mi alma se quebranta anhelando Tus preceptos en todo tiempo.
He aquí, anhelo tus mandamientos, Vivifícame en tu justicia,°
Al director del coro. Maskil de los hijos de Coré. Como el ciervo brama por las corrientes de agua, Así, oh ’Elohim, te anhela el alma mía.
Yo soy YHVH, tu Dios, El que te hizo subir de la tierra de Egipto; ¡Ensancha tu boca, y Yo la llenaré!
Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor;
desead como niños° recién nacidos la leche espiritual no adulterada,° para que por ella crezcáis en salvación,°