He contado con mis labios Todos los juicios de tu boca.
Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.
Recité en voz alta todas las ordenanzas que nos has dado.
Con mis labios he enumerado todos los juicios de tu boca.
Con mis labios yo anuncio las decisiones todas de tu boca.
Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca.
Siempre estoy repitiendo las enseñanzas que nos diste. En ellas pongo toda mi atención, pues me hacen más feliz que todo el oro del mundo.
No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de YH.
Mi lengua hablará° de tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justos.
Delante de reyes hablaré de tus testimonios, Y no me avergonzaré.
Pues todos sus preceptos estuvieron delante de mí, Y no me he quitado de encima sus estatutos.
l Venid hijos, escuchadme, El temor de YHVH os enseñaré.
p La boca del justo profiere sabiduría, Y su lengua habla justicia.
Para que guardes discreción, Y tus labios conserven ciencia:
Lo que os digo en la oscuridad decidlo en la luz, y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.
¡Generación de víboras!° ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.°
porque nosotros no podemos callar° lo que hemos visto y oído.
Estas palabras que te ordeno hoy, han de permanecer sobre tu corazón,
y las inculcarás° a tus hijos, y hablarás de ellas sentado en tu casa, andando por el camino, al acostarte y al levantarte.