Y aconteció que cuando el rey escuchó las palabras del Rollo de la Ley, rasgó sus vestidos.
Salmos 119:120 - La Biblia Textual 3a Edicion Mi carne se estremece de temor a ti, Y ante tus juicios me lleno de pavor. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mi carne se ha estremecido por temor de ti, Y de tus juicios tengo miedo. Ayin Biblia Nueva Traducción Viviente Me estremezco por mi temor a ti; quedo en temor reverente ante tus ordenanzas. Biblia Católica (Latinoamericana) Ante ti mi carne tiembla de miedo, tus juicios me llenan de temor. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ante ti de pavor mi carne se estremece y temo tus juicios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mi carne se ha estremecido por temor de ti; y de tus juicios tengo miedo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tiemblo de miedo en tu presencia; ¡tu palabra me hace temblar! |
Y aconteció que cuando el rey escuchó las palabras del Rollo de la Ley, rasgó sus vestidos.
Y los hijos de Musi: Mahli, Edar y Jerimot. Éstos fueron los hijos de los levitas conforme a sus casas paternas.
Id y consultad a YHVH por mí y por el remanente de Israel y de Judá, acerca de las palabras del Rollo que ha sido hallado, porque grande es la ira de YHVH que se vuelca sobre nosotros, porque nuestros padres no guardaron la palabra de YHVH para obrar conforme a todo lo escrito en este Rollo.
Por cuanto tu corazón se enterneció, y te has humillado ante ’Elohim al escuchar sus palabras contra este lugar y contra sus habitantes, y te humillaste ante mí rasgando tus vestiduras, y lloraste ante mí, Yo te he escuchado, dice YHVH.
Por eso me aterroriza su presencia,° Y de Él siento temor sólo al pensarlo,
Mi mano hizo todas estas cosas, Y así todas ellas llegaron a existir, dice YHVH. Pero Yo miraré al pobre y humilde de espíritu, Y que tiembla ante mi palabra.
Oíd la palabra de YHVH, los que tembláis ante su palabra: Dicen vuestros hermanos que os aborrecen, Que os rechazan por causa de mi Nombre: ¡Muestre ahora su gloria YHVH, y veamos vuestro gozo! Pero ellos serán avergonzados.
Lo escuché, y se conmovieron mis entrañas, Y mis labios palpitaron al oírlo. La podredumbre entró en mis huesos, Y dentro de mí mismo me estremezco, porque debo esperar quieto el día de la adversidad, Cuando el pueblo que nos ha de invadir suba con sus tropas.
Por tanto, amados míos, como siempre obedecisteis, no sólo en mi presencia, sino mucho más ahora en mi ausencia, alistad vuestra propia salvación con temor y temblor.
Y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy aterrado y temblando.°
Entonces los hombres de Bet-semes dijeron: ¿Quién podrá permanecer en pie delante de YHVH, este Dios tan santo? ¿Y a quién subirá° desde nosotros?