¡Cuántas veces los libró! Pero ellos, obstinados en su actitud, Se hundían en su maldad.
Salmos 116:6 - La Biblia Textual 3a Edicion YHVH guarda a los sencillos, Estaba yo postrado y me salvó. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Jehová guarda a los sencillos; Estaba yo postrado, y me salvó. Biblia Nueva Traducción Viviente El Señor protege a los que tienen fe como de un niño; estuve frente a la muerte, y él me salvó. Biblia Católica (Latinoamericana) El Señor cuida de los pequeños,
estaba débil y me salvó. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El Señor es el guardián de los humildes, era yo débil y vino en mi socorro. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Jehová guarda al sencillo: Estaba yo postrado, y me salvó. Biblia Traducción en Lenguaje Actual que protege a los indefensos. Yo no tenía quien me defendiera, y él vino en mi ayuda. |
¡Cuántas veces los libró! Pero ellos, obstinados en su actitud, Se hundían en su maldad.
¡Oye mi clamor, porque estoy abatido en gran manera! Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.
La Ley de YHVH es perfecta, Restaura el alma. El testimonio de YHVH es fiel, Hace sabio al sencillo.
No tengas en memoria contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados, ¡Apresúrate!, y vengan a nuestro encuentro tus misericordias; Porque estamos abatidos en extremo.
Y habrá allí calzada y camino,° Y será llamado Camino de Santidad. No pasará inmundo por él. El que ande por este Camino, Por torpe que sea, no se extraviará, Porque Él mismo estará con ellos.
En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de sabios y entendidos, y las revelaste a los niños.
Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me gozo a causa de vosotros; pero quiero que seáis sabios° para lo bueno, e ingenuos° para lo malo.
Porque nuestra gloria es ésta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos condujimos en el mundo, y mucho más hacia vosotros.
Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva,° así sean desviados° vuestros pensamientos de la sinceridad° que es en el Mesías.
Siervos, obedeced en todo a vuestros señores según la carne, no sirviendo al ojo, como los que agradan a hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor.°