Bendecid a YHVH, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío, ¡Bendice, oh alma mía, a YHVH!
Salmos 104:1 - La Biblia Textual 3a Edicion Bendice alma mía a YHVH. ¡Oh YHVH, Dios mío, cuánto te has engrandecido! Te has revestido de gloria y majestad, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Bendice, alma mía, a Jehová. Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia. Biblia Nueva Traducción Viviente Que todo lo que soy alabe al Señor. ¡Oh Señor mi Dios, eres grandioso! Te has vestido de honor y majestad. Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Bendice al Señor, alma mía!
¡Eres muy grande, oh Señor, mi Dios,
vestido de gloria y majestad, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Bendice, alma mía, al Señor. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Bendice alma mía a Jehová. oh Jehová mi Dios, mucho te has engrandecido; te has vestido de gloria y de majestad. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Alabemos a nuestro Dios, con todas nuestras fuerzas! Dios mío, tú eres un Dios grandioso, cubierto de esplendor y majestad, y envuelto en un manto de luz. Extendiste los cielos como una cortina y sobre las aguas del cielo pusiste tu habitación. Las nubes son tus carros de combate; ¡viajas sobre las alas del viento! |
Bendecid a YHVH, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío, ¡Bendice, oh alma mía, a YHVH!
¡Desaparezcan de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser! ¡Bendice alma mía a YHVH! ¡Alabad a YH!
g Grande es YHVH, y digno de suprema alabanza, Y su grandeza es inescrutable.
Shigayón° de David, que cantó a YHVH por causa de las palabras de Cus° benjamita. ¡Oh YHVH, Dios mío, en ti me he refugiado! ¡Sálvame y líbrame de todos los que me persiguen!
¡YHVH reina! se ha vestido de majestad! YHVH se viste y se ciñe de poder. El mundo está establecido y no será conmovido.
Ante Él están la gloria y la majestad, Fortaleza y hermosura hay en su Santuario.
Se vistió con la coraza de justicia, Y con yelmo de salvación en su cabeza; Se vistió con vestiduras de venganza, Y se cubrió de celo como de un manto.
Porque uno se esconda en su escondrijo, ¿No lo veré Yo?, dice YHVH. ¿No lleno Yo los cielos y la tierra?, dice YHVH.
Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y cuyos cabellos eran como lana purísima. Su trono era de llamas de fuego, y éste tenía ruedas de fuego abrasador.
Y oré a YHVH mi Dios e hice confesión diciendo: ¡Oh Adonay! Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos:
¡Oh YHVH, Dios mío y Santo mío! ¿Acaso no eres Tú desde el principio? ¡Oh YHVH, Tú no mueres!° Tú has señalado este castigo para juicio, y Tú, oh Roca, los has establecido como reprensión.