¿Son tus días como los días del hombre, O tus años como los años del hombre,
Salmos 102:28 - La Biblia Textual 3a Edicion Los hijos de tus siervos permanecerán, Y su simiente será establecida delante de ti. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Los hijos de tus siervos habitarán seguros, Y su descendencia será establecida delante de ti. Biblia Nueva Traducción Viviente Los hijos de tu pueblo vivirán seguros; los hijos de sus hijos prosperarán en tu presencia». Biblia Católica (Latinoamericana) Los hijos de tus siervos vivirán en ella y su raza siempre te servirá. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero tú eres el mismo, tus años no terminan. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Los hijos de tus siervos permanecerán, y su simiente será establecida delante de ti. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 28 (29) Nuestros hijos y nuestros nietos estarán a tu servicio, como lo estamos nosotros, y vivirán contigo para siempre». |
¿Son tus días como los días del hombre, O tus años como los años del hombre,
Confirmaré tu linaje para siempre, Y edificaré tu trono de generación en generación. Selah
¿Quién lo planeó y lo ejecutó? Yo, el que anuncia el futuro de antemano: Yo, YHVH, que soy el primero, También soy con los postreros.
Yo soy ’Elohim, Sí, antes que hubiera día, Yo Soy, y no hay nadie que pueda librar de mi mano. Lo que Yo hago, ¿quién lo podrá deshacer?
Plugo a YHVH quebrantarlo y someterlo a padecimiento. Cuando se haya puesto su vida en sacrificio expiatorio,° verá a su descendencia, Vivirá por días sin fin, y la voluntad de YHVH triunfará en su mano.
No edificarán para que otro habite, Ni plantarán para que otro coma, Porque los años de mi pueblo serán los años de un árbol, Y mis escogidos disfrutarán plenamente la obra de sus manos.
Porque así como los nuevos cielos y la nueva tierra que voy a hacer Permanecerán delante de mí, dice YHVH; Así permanecerán vuestro linaje y vuestro nombre.
Porque Yo, YHVH, no cambio. Por eso vosotros, oh hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.
Pero ahora mirad: Yo soy Yo, Y no hay Dios fuera de mí: Yo hago morir y Yo hago vivir: Yo hiero y Yo sano, Y no hay quien libre de mi mano.