Al director del coro. Salmo de David. En YHVH me he refugiado, ¿Cómo decís a mi alma, Que escape al monte cual ave?
Salmos 10:6 - La Biblia Textual 3a Edicion Y dice en su corazón: No seré conmovido jamás, El infortunio no me alcanzará. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Dice en su corazón: No seré movido jamás; Nunca me alcanzará el infortunio. Biblia Nueva Traducción Viviente Piensan: «¡Jamás nos sucederá algo malo! ¡Estaremos para siempre sin problemas!». Biblia Católica (Latinoamericana) Dice en su corazón: 'Soy inquebrantable, la desgracia jamás me alcanzará'. Biblia Serafín de Ausejo 1975 En su interior se dice: 'Jamás sucumbiré ni tendré nunca reveses'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Dice en su corazón: No seré movido: Nunca me alcanzará la adversidad. Biblia Traducción en Lenguaje Actual y en su interior piensan que jamás fracasarán, que nunca tendrán problemas y que siempre serán felices. |
Al director del coro. Salmo de David. En YHVH me he refugiado, ¿Cómo decís a mi alma, Que escape al monte cual ave?
Al director del coro. Salmo de David. Dice el necio en su corazón: No hay Dios.° Se han corrompido, hacen obras abominables. No hay quien haga el bien.
Quien no presta su dinero con usura, Ni acepta soborno contra el inocente. El que hace estas cosas no será conmovido jamás.
Por cuanto no se ejecuta sentencia inmediata contra una obra mala, el corazón de los hijos del hombre está presto a hacer el mal.
Diciéndote: Seré señora por siempre jamás; Sin considerar esto, sin pensar en el desenlace.
¡Venid, dicen,° voy por vino; Saciémonos de licor embriagante, Que mañana, como hoy, habrá provisión más abundante.
Aunque sean como espinos enmarañados Empapados en su embriaguez, Serán consumidos como paja seca.
Cuando digan: ¡Paz y seguridad!, entonces, como el dolor a la que está de parto,° vendrá sobre ellos destrucción repentina, y no escaparán de ningún modo.
En la medida en que ella se glorificó y vivió en lujuria, así tanto dadle de tormento y llanto; pues dice en su corazón: Estoy sentada como° reina, y no soy viuda, y jamás veré duelo.