Pero el asunto fue conocido por Mardoqueo, quien lo declaró a la reina Ester, y Ester lo dijo al rey en nombre de Mardoqueo.
Romanos 11:33 - La Biblia Textual 3a Edicion ¡Oh profundidad de las riquezas, de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Qué grande es la riqueza, la sabiduría y el conocimiento de Dios! ¡Es realmente imposible para nosotros entender sus decisiones y sus caminos! Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Qué profunda es la riqueza, la sabiduría y la ciencia de Dios! ¿Cómo indagar sus decisiones o reconocer sus caminos? Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¡Oh profundidad de la riqueza y de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Qué insondables son sus decisiones, y qué inexplorables sus caminos! Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Dios es inmensamente rico! ¡Su inteligencia y su conocimiento son tan grandes que no se pueden medir! Nadie es capaz de entender sus decisiones, ni de explicar sus hechos. |
Pero el asunto fue conocido por Mardoqueo, quien lo declaró a la reina Ester, y Ester lo dijo al rey en nombre de Mardoqueo.
Y aun así, tenías estas cosas° ocultas en tu corazón, Yo sé que las tenías presentes.
¿Has escuchado el consejo secreto de Dios, Y acaparas para ti solo la sabiduría?
Y ejecutará lo que ha decretado para mí, Y otras muchas cosas que hay en su mente.
He aquí, esto no es más que el borde de sus caminos, De Él oímos apenas un murmullo, El trueno de su proeza, entonces, ¿Quién lo comprenderá?
¿Por qué contiendes con Él? Porque Él no da cuenta de ninguno de sus actos.
¡Haznos saber qué le diremos! Porque no podemos ordenar nuestros pensamientos a causa de las tinieblas.
¡’El-Shadday! ¡No lo podemos escudriñar! Sublime en poder, rico en justicia, Que no menoscaba el derecho.
Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí, Alto es, no lo puedo alcanzar.
g Grande es YHVH, y digno de suprema alabanza, Y su grandeza es inescrutable.
Tu justicia es semejante a los montes de Dios, Tus juicios, al inmenso abismo. Tú, oh YHVH, preservas al hombre y la bestia.
¡Oh YHVH, Dios mío, has aumentado tus maravillas, Y tus designios para con nosotros! ¡No hay nadie comparable a ti! Si los anunciara y hablara de ellos, No pueden ser enumerados.
Abriste tu camino en el mar, Tus sendas, en las aguas caudalosas, Y tus pisadas no dejaron rastro.
Las nubes y densa oscuridad lo rodean, La equidad y la justicia son el fundamento de su trono.
Así como la altura de los cielos y la profundidad de la tierra, El corazón de los reyes es inescrutable.
Todo lo hizo hermoso en su tiempo, y puso eternidad° en el corazón de ellos, sin que el hombre alcance a entender la obra que Ha-’Elohim ha hecho desde el principio hasta el fin.
consideré toda la obra de Dios, la cual no puede ser descifrada por el hombre debajo del sol, pues por más que se afane en ello, el hombre no lo averiguará, y aunque algún sabio pretenda saberlo, no por eso lo descubrirá.
También esto procede de YHVH Sebaot, Que hace maravilloso su consejo y grande su sabiduría.
¿Acaso no lo sabes ni lo has oído? YHVH es Dios eterno, Creador de los confines de la tierra, no se cansa ni se fatiga, Y su inteligencia es insondable.
Y todos los moradores de la tierra son considerados como nada, y Él hace según su voluntad en el ejército de los cielos y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, ni quien le diga: ¿qué haces?
¿O menosprecias la riqueza de su benignidad, de su tolerancia° y de su longanimidad, ignorando que la benignidad de Dios te guía al arrepentimiento?
y para hacer notoria la riqueza de su gloria en vasos de misericordia que preparó para gloria;
pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios.
en quien tenemos la° redención por su sangre, el perdón de los pecados,° conforme a las riquezas de su gracia,
para mostrar en los siglos venideros la inmensurable riqueza de su gracia, en su bondad para con nosotros en Jesús el Mesías.
para que la multiforme sabiduría de Dios sea dada ahora a conocer por medio de la iglesia° a los principados y potestades en los cielos,°
para que os dé, conforme a la riqueza de su gloria, ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura y la longitud, y la altura, y la profundidad,
A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos,° me fue dada esta gracia de proclamar a los gentiles el evangelio de la inescrutable riqueza del Mesías,
a quienes quiso Dios dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es el Mesías en vosotros, la esperanza de gloria;