¡Oh hijas de Israel, llorad por Saúl! Que os vestía de lino fino y adornaba de oro vuestros vestidos.
Proverbios 25:12 - La Biblia Textual 3a Edicion Zarcillo de oro y joya de oro fino, Es el sabio que reprende al oído dócil. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Como zarcillo de oro y joyel de oro fino Es el que reprende al sabio que tiene oído dócil. Biblia Nueva Traducción Viviente La crítica constructiva es, para quien la escucha, como un pendiente u otras joyas de oro. Biblia Católica (Latinoamericana) anillo de oro en un collar de zafiro, así es una sabia reprimenda para el que puede oírla. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Anillo de oro y alhaja preciosa: tal es un prudente reproche al oído atento. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Como zarcillo de oro y joyel de oro fino, es el que reprende al sabio que tiene oído dócil. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Para quien sabe apreciarla, una sabia reprensión vale tanto como una joya de oro muy fino. |
¡Oh hijas de Israel, llorad por Saúl! Que os vestía de lino fino y adornaba de oro vuestros vestidos.
Oro y diamantes no se le pueden igualar, Ni se puede pagar con vasos de oro fino.
Y vinieron a él todos sus hermanos y todas sus hermanas y todos sus antiguos conocidos, y comieron con él en su casa, y se condolieron de él, y lo consolaron por toda la desgracia que YHVH había hecho venir sobre él. Y cada uno le dio una pieza de plata y un anillo de oro.
Será un favor que el justo me castigue y me reprenda; Pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza, Porque mi oración es de continuo contra su maldad.
Entonces Aarón les dijo: Arrancad° los zarcillos de oro de las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.
Acudieron pues los hombres y las mujeres, todos los de corazón generoso, y llevaron aretes,° zarcillos, sortijas y collares, toda clase de joyas de oro, también todo aquel que hubiera mecido una ofrenda mecida de oro para YHVH.
El necio desprecia el consejo de su padre, Pero el que guarda la corrección, se hace sagaz.
No reprendas al escarnecedor, no sea que te aborrezca, Corrige al sabio, y te amará.
Te puse un pendiente en tu nariz, zarcillos en tus orejas, y una diadema hermosa sobre tu cabeza.
El hombre bueno, del tesoro bueno° saca cosas buenas; y el hombre malo, del tesoro malo saca cosas malas.