Porque hoyo profundo es la ramera, Y abismo profundo la mujer ajena.
Porque abismo profundo es la ramera, Y pozo angosto la extraña.
Una prostituta es una trampa peligrosa; la mujer promiscua es tan peligrosa como caer en un pozo estrecho.
Has de saber que la prostituta es una fosa profunda, la mujer adúltera es un pozo estrecho.
Fosa profunda es la cortesana; pozo angosto, la extranjera.
Porque abismo profundo es la ramera, y pozo angosto la mujer extraña.
No hay nada más angustioso que enredarse con la mujer infiel.
Y sucedió que, aunque ella instaba a José día a día, él no la escuchaba para yacer a su lado y cohabitar con ella.
Te librará° de la mujer ajena, De la extraña que endulza sus palabras,
Abismo profundo es la boca de la mujer ajena, El aborrecido de YHVH caerá allí.
¿Por qué, hijo mío, has de enceguecerte por la ajena, Y abrazar el seno de la que no te pertenece?
Para llamar a los que pasan, A los que van derechos por su senda: