Quizá mire YHVH mi aflicción° y me devuelva bien a cambio de sus maldiciones este día.
Proverbios 20:22 - La Biblia Textual 3a Edicion No digas: yo me vengaré, Espera a YHVH, y Él te salvará. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No digas: Yo me vengaré; Espera a Jehová, y él te salvará. Biblia Nueva Traducción Viviente No digas: «Me voy a vengar de este mal»; espera a que el Señor se ocupe del asunto. Biblia Católica (Latinoamericana) No digas: '¡Me vengaré!', confía en Yavé para resarcirte. Biblia Serafín de Ausejo 1975 No digas: 'Pagaré mal con mal'; confía en Yahveh, y él te ayudará. Biblia Reina Valera Gómez (2023) No digas: Yo me vengaré; espera en Jehová, y Él te salvará. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Nunca hables de tomar venganza; mejor confía en Dios, y él vendrá en tu ayuda. |
Quizá mire YHVH mi aflicción° y me devuelva bien a cambio de sus maldiciones este día.
q Espera en YHVH y guarda su camino, Y te exaltará para que poseas la tierra, Cuando los malvados sean cortados, tú lo veras.
YHVH los ayuda y los libra, Los liberta de los malvados y los salva, Porque se han refugiado en Él.
La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa.
No digas: Le haré a él como él me hizo a mí, Le retribuiré conforme a su obra.
Pero los que esperan en YHVH tienen nuevas fuerzas, Remontan vuelo como las águilas, Corren y no se fatigan, andan y no se cansan.
No te vengarás, ni guardarás rencor contra los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo.° Yo, YHVH.
pero Yo os digo: No resistáis al malvado; más bien, al que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.
Mía es la venganza° y la retribución, Para el momento en que su pie resbale. Porque el día de su perdición se acerca, Y su suerte se apresura.
Mirad que ninguno devuelva a otro mal por mal, sino procurad siempre lo bueno los unos para con los otros, y para con todos.
quien, cuando era maldecido, no replicaba con una maldición; padeciendo, no amenazaba, sino se encomendaba al que juzga justamente:
no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino bendiciendo, pues para esto fuisteis llamados, para que heredarais bendición.
Por tanto, también los que padecen según la voluntad de Dios haciendo el bien, encomienden sus almas al fiel Creador.
Entonces David dijo a sus hombres: ¡Cíñase cada uno su espada! Y cada hombre ciñó su espada. También David se ciñó su espada, y subieron tras él como cuatrocientos hombres, y doscientos se ocuparon de los bagajes.