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Proverbios 17:24 - La Biblia Textual 3a Edicion

En el rostro del inteligente se muestra la sabiduría, Pero los ojos del necio vagan al infinito.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

En el rostro del entendido aparece la sabiduría; Mas los ojos del necio vagan hasta el extremo de la tierra.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Los sensatos mantienen sus ojos en la sabiduría, pero los ojos del necio vagan por los confines de la tierra.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

El hombre inteligente tiene los ojos fijos en la sabiduría, las miradas del tonto vagabundean por los cuatro rincones del mundo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

El sensato tiene ante sí la sabiduría, el necio husmea los confines de la tierra.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

La sabiduría está delante del que tiene entendimiento; pero los ojos del necio vagan hasta los confines de la tierra.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

El sabio quiere más sabiduría; el tonto no sabe lo que quiere.

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Otras versiones



Proverbios 17:24
10 Referencias Cruzadas  

Aparta mis ojos, que no vean la vanidad, Vivifícame en tus caminos.


El burlador busca la sabiduría, y no la halla, Pero el conocimiento es fácil para quien tiene discernimiento.


El corazón entendido busca la sabiduría, Pero la boca de los necios se apacienta de necedad.


El hijo necio es pesadumbre del padre, Y amargura de la que lo concibió.


Pues le echas una mirada, y ya no están, Han echado alas como un águila que vuela a los cielos.


Los ojos del sabio están en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas. Aunque también comprendí que una misma cosa les acontece a ambos.


Más vale lo que ven los ojos que el divagar del alma.° También esto es vanidad y correr tras el viento.


¿Quién como el sabio? ¿Quién sabe interpretar un asunto? La sabiduría ilumina el rostro del hombre, Y cambia la dureza de su semblante.


Si alguno quiere hacer su voluntad,° conocerá la doctrina, si es de Dios, o si Yo hablo de mí mismo.


Porque todo lo que hay en el mundo: la codicia de la carne,° la codicia de los ojos,° y la soberbia de la vida,° no viene del Padre, sino del mundo.