He aquí, se jactan con su boca, Y en sus labios hay puñales, y dicen: ¿Quién nos oye?
Proverbios 15:28 - La Biblia Textual 3a Edicion La mente honrada medita la respuesta, Pero la boca del inicuo derrama cosas malas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El corazón del justo piensa para responder; Mas la boca de los impíos derrama malas cosas. Biblia Nueva Traducción Viviente El corazón del justo piensa bien antes de hablar; la boca de los perversos rebosa de palabras malvadas. Biblia Católica (Latinoamericana) El hombre recto reflexiona antes de responder, la maldad sale por sí sola de la boca de los malos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El corazón del justo medita la respuesta, la boca de los malvados profiere maldades. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El corazón del justo piensa para responder; mas la boca de los impíos derrama malas cosas. Biblia Traducción en Lenguaje Actual El bueno piensa antes de responder; el malvado habla y deja ver su maldad. |
He aquí, se jactan con su boca, Y en sus labios hay puñales, y dicen: ¿Quién nos oye?
En las muchas palabras no falta pecado, Pero el que refrena sus labios es prudente.
Los labios del justo destilan benevolencia, Pero la boca de los impíos, maldad.
La lengua de los sabios destila ciencia, La boca de los necios profiere sandeces.
El corazón del sabio hace prudente su boca, Y sus labios aumentan la doctrina.
Desfoga el necio todas sus pasiones, Pero el sabio dentro de sí las aquieta.
¿Has observado a un hombre precipitado al hablar? Pues más se puede esperar de un necio.
No te des prisa con tu boca, ni se apresure tu corazón a proferir palabra ante Ha-’Elohim, porque Ha-’Elohim está en los cielos y tú en la tierra, por tanto, sean pocas tus palabras.
No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Ha-’Elohim se enoje a causa de tus palabras y destruya la obra de tus manos?
¡Generación de víboras!° ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.°
sino santificad al Mesías° como Señor en vuestros corazones,° y estad siempre prestos para presentar defensa ante todo el que os demande razón acerca de la esperanza que hay en vosotros,
Porque voceando palabras arrogantes y necias, seducen con las pasiones sensuales de la carne a los que hasta hace poco° iban escapando de los que viven en error.