¡Acuérdate de ellos, oh Dios mío, porque profanaron la investidura sacerdotal y el pacto del sacerdocio y de los levitas!
Nehemías 6:14 - La Biblia Textual 3a Edicion ¡Acuérdate Dios mío de Tobías y de Sanbalat, conforme a aquellas, sus palabras, y de la profetisa Noadías y demás profetas que querían atemorizarme! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas cosas que hicieron; también acuérdate de Noadías profetisa, y de los otros profetas que procuraban infundirme miedo. Biblia Nueva Traducción Viviente Oh Dios mío, acuérdate de todas las cosas malvadas que Tobías y Sanbalat han hecho; y recuerda a la profetisa Noadías y a todos los profetas como ella que trataron de intimidarme. Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Oh Dios mío! Acuérdate de Tobías y de lo que hizo. Acuérdate también de la profetisa Noadías y de los demás profetas que querían meterme miedo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¡Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat por lo que han hecho, y también de la profetisa Noadía y de los demás profetas que trataron de asustarme! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas sus obras, y también de Noadías profetisa, y de los otros profetas que trataban de intimidarme. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces oré a Dios: «¡Dios mío, no olvides lo que han hecho Tobías y Sambalat! ¡Ni te olvides de la profetisa Noadías ni de los otros profetas que quisieron asustarme!» |
¡Acuérdate de ellos, oh Dios mío, porque profanaron la investidura sacerdotal y el pacto del sacerdocio y de los levitas!
Acuérdate de mí para bien, oh Dios mío, de todo lo que hice por este pueblo.
Oh YHVH, ajusta cuentas con los idumeos por el día de Jerusalem, Cuando incitaban: ¡Arrasadla! ¡Arrasadla hasta sus cimientos!
Al director del coro. Sobre Aye-let Hashajar.° Salmo de David. ¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has desamparado?° ¿Por qué estás lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor?
Salmo de David, cuando estaba en el desierto de Judá. ¡Oh ’Elohim, Tú eres mi Dios! Te buscaré ansiosamente; Mi alma tiene sed de ti, Mi carne desfallece por ti, En tierra seca y yerma, donde no hay agua.
Entonces Miriam, la profetisa, hermana de Aarón, tomó el pandero en su mano, y todas las mujeres salieron tras ella con panderos y con danzas.
Por tanto, así dice YHVH a los profetas que profetizan en mi Nombre sin que Yo los haya enviado: Ellos dicen: Ni espada ni hambre habrá en esta tierra. Pues a espada y de hambre serán consumidos los tales profetas,
Si salgo al campo, ¡He aquí, los muertos a cuchillo! Si entro en la ciudad, ¡He aquí, los famélicos! Y tanto el profeta como el sacerdote vagan aturdidos por el país.
En aquel mismo año, en el principio del reinado de Sedequías, rey de Judá, en el año cuarto, en el mes quinto, sucedió que el profeta Hananías ben Azur, que era de Gabaón, me habló en la Casa de YHVH delante de los sacerdotes y de todo el pueblo, diciendo:
Entonces el profeta Hananías quitó el yugo de la cerviz del profeta Jeremías, y lo rompió.
Entonces el profeta Jeremías dijo al profeta Hananías: ¡Oye ahora, oh Hananías! YHVH no te ha enviado, y tú has hecho que este pueblo confíe en la mentira.
Porque serán levantados falsos mesías, y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, hasta el punto de engañar, si fuera posible, aun a los escogidos.
Guardaos de los falsos profetas, que vienena vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Y de la manera que Janés y Jambrés resistieron a Moisés,° así también éstos resisten a la verdad; hombres de mente corrompida y réprobos en cuanto a la fe.
Si alguno ve a su hermano cometiendo un pecado que no es para muerte, pedirá, y Él le dará vida (a los que no pecan para muerte). Hay pecado para muerte,° acerca de este no digo que se ruegue.°
Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de ella, con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y a los que adoran su imagen.° Los dos fueron arrojados vivos al lago de fuego que arde con azufre.