Entonces dijo Jacob a su casa y a todos los que estaban con él: Quitad los dioses extraños que hay entre vosotros, purificaos y mudad vuestras ropas.
Nehemías 12:30 - La Biblia Textual 3a Edicion Se purificaron, pues, los sacerdotes y los levitas, también purificaron al pueblo, y las puertas y el muro. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y se purificaron los sacerdotes y los levitas; y purificaron al pueblo, y las puertas, y el muro. Biblia Nueva Traducción Viviente Primero los sacerdotes y los levitas se purificaron a sí mismos, luego purificaron al pueblo, a las puertas y a la muralla. Biblia Católica (Latinoamericana) Los sacerdotes y los levitas se purificaron y luego purificaron al pueblo, las puertas y las murallas. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Los sacerdotes y los levitas se purificaron, y purificaron al pueblo, las puertas y la muralla. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y se purificaron los sacerdotes y los levitas; y purificaron al pueblo, y las puertas, y el muro. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Los sacerdotes y sus ayudantes realizaron la ceremonia de purificación, para que ellos mismos pudieran adorar a Dios, junto con todo el pueblo. También purificaron las entradas de la ciudad y el muro de protección, para que Dios los aceptara con agrado. |
Entonces dijo Jacob a su casa y a todos los que estaban con él: Quitad los dioses extraños que hay entre vosotros, purificaos y mudad vuestras ropas.
Así los sacerdotes y los levitas se santificaron para subir el Arca de YHVH, Dios de Israel.
Pero los sacerdotes eran muy pocos, de modo que no podían desollar a tantos animales, por lo cual les ayudaron sus hermanos los levitas, hasta que la labor quedó concluida, y hasta que los demás sacerdotes se hubieron santificado, porque los levitas eran de corazón más dispuesto para santificarse que los propios sacerdotes.
y les dijo: ¡Oídme, levitas! Santificaos y santificad la Casa de YHVH, el Dios de vuestros padres, y quitad del Santuario la inmundicia.
Y comieron los hijos de Israel que habían vuelto del cautiverio, y todos los que junto a ellos se habían apartado de las inmundicias paganas de la tierra, para buscar a YHVH, el Dios de Israel;
y también de Bet-Gilgal y de los campos de Geba y Azmavet, porque los cantores se habían edificado aldeas alrededor de Jerusalem.
Por otra parte, ordené a los levitas que se purificaran y acudieran a guardar las puertas para santificar el día del shabbat. ¡Acuérdate de mí también por esto, oh Dios mío, y considérame conforme a la inmensidad de tu misericordia!
Así los purifiqué de todo lo extranjero, y establecí las funciones para los sacerdotes y los levitas, cada uno en su obra,
Y ocurría que al finalizar los días del festín, Job enviaba por ellos° para purificarlos, y levantándose de madrugada, ofrecía holocaustos por todos ellos, conforme a su número, pues decía Job: Quizás mis hijos han pecado contra ’Elohim y blasfemado en su corazón. Así hacía Job siempre.
Entonces YHVH dijo a Moisés: Ve al pueblo y santifícalos hoy y mañana, y laven sus vestidos.
Luego dijo al pueblo: Estad preparados para el tercer día; no os acerquéis a mujer.
Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres, es constituido a favor de los hombres en lo que concierne a Dios para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados;
y a causa de ellas, debe ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por el pueblo como por sí mismo.°