Y pregunté: ¿Hasta cuándo, Adonay? Y declaró: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, Y no haya hombres en las casas, Y la tierra venga a ser una desolación completa.
Miqueas 6:13 - La Biblia Textual 3a Edicion Pues Yo también te hiero con una gran herida, Y te hago asolar por causa de tus pecados. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Por eso yo también te hice enflaquecer hiriéndote, asolándote por tus pecados. Biblia Nueva Traducción Viviente »¡Por lo tanto, yo te heriré! Te dejaré en la ruina a causa de todos tus pecados. Biblia Católica (Latinoamericana) Por eso, yo mismo he empezado a maltratarte, a arruinarte debido a tus pecados. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Por eso, también yo me he puesto a castigarte, a devastarte por tus pecados. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Por eso yo también te haré enfermar, hiriéndote, asolándote por tus pecados. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Por eso voy a castigarlos; ¡voy a destruirlos por sus pecados! |
Y pregunté: ¿Hasta cuándo, Adonay? Y declaró: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, Y no haya hombres en las casas, Y la tierra venga a ser una desolación completa.
Si salgo al campo, ¡He aquí, los muertos a cuchillo! Si entro en la ciudad, ¡He aquí, los famélicos! Y tanto el profeta como el sacerdote vagan aturdidos por el país.
m De los cielos lanzó un fuego que ha penetrado en mis huesos.° Una red tendió a mis pies, me hizo caer hacia atrás, Me ha dejado desolada, apesadumbrada cada día.
Por haberse rebelado contra su Dios, Samaria cargará con su culpa, Y caerán por la espada, Sus niños de pecho serán estrellados, Y sus mujeres encintas rajadas.
Efraín será asolado en el día del castigo: En las tribus de Israel doy a conocer lo que es cierto.
Yo también haré esto con vosotros: Os impondré como castigo el terror súbito: tisis y fiebre que consuman los ojos y hagan languidecer el alma. En vano sembraréis vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán.
Porque su llaga° es incurable, y ésta alcanzará también a Judá, Se propagará hasta la puerta de mi pueblo, En medio de Jerusalem.
Porque se observan los decretos de Omri, Y toda práctica de la casa de Acab; Y vosotros seguís en pos de sus consejos, Para que Yo haga de ti un asombro, Y de tus habitantes un motivo de burla, Y tengáis que soportar la afrenta de mi pueblo.
Porque la tierra estará desolada para los que vivan en ella, Por el fruto de sus obras.
Y al instante (porque no dio la gloria a Dios) un ángel del Señor lo hirió y expiró comido de gusanos.