Después de muchos días, sucedió que el rey de Egipto murió, y los hijos de Israel gemían a causa de la esclavitud, y clamaron. Y por causa de la esclavitud, su clamor subió delante de ’Elohim.
Marcos 7:34 - La Biblia Textual 3a Edicion y mirando al cielo, suspiró, y le dice: ¡Effathá! (Es decir, ábrete.) Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y levantando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata, es decir: Sé abierto. Biblia Nueva Traducción Viviente Mirando al cielo, suspiró y dijo: «Efatá», que significa «¡Ábranse!». Biblia Católica (Latinoamericana) En seguida levantó los ojos al cielo, suspiró y dijo: 'Effetá', que quiere decir: 'Abrete. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y levantando entonces los ojos al cielo, suspiró y le dice: '¡Effathá!', que significa: '¡Ábrete!'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) y alzando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata; que es: Sé abierto. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Después miró al cielo, suspiró y dijo: «¡Efatá!», palabra que significa «¡Ábrete!» |
Después de muchos días, sucedió que el rey de Egipto murió, y los hijos de Israel gemían a causa de la esclavitud, y clamaron. Y por causa de la esclavitud, su clamor subió delante de ’Elohim.
Despreciado y desechado entre los hombres, Varón de dolores, experimentado en quebranto, Escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y lo tuvimos por nada.
Y se le enternecieron las entrañas, y extendiendo su mano lo tocó, y le dice: Quiero, ¡sé limpio!
Y en la hora novena, Jesús exclamó a gran voz: Eloi, Eloi, ¿lema° sabajtani?, que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me desamparaste?°
y tomando la mano de la niña, le dice: ¡Talita cum!° (lo cual, traducido es: Niña, te digo, levántate.)
Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzó los ojos al cielo, los bendijo y partió los panes; y los iba dando° a los discípulos para que los pusieran delante de ellos. También repartió los dos peces para todos.
Y se le abrieron los oídos y se soltó la atadura de su lengua, y hablaba normalmente.
Y exhalando un profundo suspiro en su espíritu, dice: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará ninguna señal a esta generación.°
Y acercándose, agarró° el féretro, de manera que los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo: ¡Levántate!
Jesús entonces, cuando la vio llorando, y a los judíos que habían llegado con ella, se conmovió profundamente en su espíritu, y se turbó,
Jesús pues, profundamente conmovido otra vez en sí mismo, va al sepulcro. Era una cueva, y una piedra estaba recostada contra ella.
Quitaron pues la piedra.° Entonces Jesús alzó los ojos a lo alto, y dijo: ¡Padre, te doy gracias porque me has oído!
Estas cosas habló Jesús, y levantando sus ojos al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que el° Hijo te glorifique a ti,
Pedro le dijo: ¡Eneas, Jesucristo te sana, levántate y haz tu cama!° Y al instante se levantó.
Entonces Pedro, sacando a todos, y puesto de rodillas,° oró; y volviéndose hacia el cuerpo, dijo: ¡Tabitá, levántate! Y ella abrió sus ojos, y viendo a Pedro, se incorporó.
Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino Uno que ha sido tentado en todo según nuestra semejanza, pero° sin pecado.