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Marcos 7:28 - La Biblia Textual 3a Edicion

Pero ella respondió diciendo:° Señor, también los perros debajo de la mesa comen de las migajas de los hijos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

—Es verdad, Señor —respondió ella—, pero hasta a los perros que están debajo de la mesa se les permite comer las sobras del plato de los hijos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Pero ella le respondió: 'Señor, los perritos bajo la mesa comen las migajas que dejan caer los hijos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Ella le contestó; 'Es verdad Señor; pero los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y ella respondió y le dijo: Sí, Señor, pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Y ella le contestó: —¡Señor, eso es cierto! Pero aun los perros comen las sobras que se les caen a los hijos debajo de la mesa.

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Otras versiones



Marcos 7:28
15 Referencias Cruzadas  

p Abres tu mano, y sacias el deseo de todo ser viviente.


Miradme, y sed salvos en todos los confines de la tierra, Porque Yo soy ’Elohim, Y no hay ningún otro.°


dice así: Cosa muy liviana es que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y restaures el remanente de Israel. He aquí Yo te pongo por luz de los gentiles,° Para que mi salvación alcance los confines de la tierra.


Pero ella dijo: Sí, Señor, pero aun los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.


para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos.


Pero le decía: Deja que primero se sacien° los hijos, porque no está bien quitar el pan de los hijos y echarlo a los perros.


Y le dijo: Por esta respuesta, anda, el demonio ha salido de tu hija.


Porque no hay diferencia ni de judío ni de griego, porque el mismo Señor de todos es rico para todos los que lo invocan.


¿Acaso Él es el Dios de los judíos solamente? ¿No es también de los gentiles? ¡Sí, también de los gentiles!


A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos,° me fue dada esta gracia de proclamar a los gentiles el evangelio de la inescrutable riqueza del Mesías,