Mi piel y mi carne se pegan a mis huesos, Y he escapado tan solo con la piel de mis dientes.
Lamentaciones 4:8 - La Biblia Textual 3a Edicion j Hoy sus rostros son más negros que el hollín, Y en las calles no se los reconoce; Su piel se ha pegado a sus huesos, está seca como un leño. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Oscuro más que la negrura es su aspecto; no los conocen por las calles; Su piel está pegada a sus huesos, seca como un palo. Biblia Nueva Traducción Viviente Pero ahora sus caras son más negras que el carbón; nadie los reconoce en las calles. La piel se les pega a los huesos; está tan seca y dura como la madera. Biblia Católica (Latinoamericana) Su semblante ahora es más oscuro que carbón,
ya no se los reconoce por las calles.
Su piel está pegada a sus huesos,
seca como madera. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Jet. Más negro es hoy su rostro que el hollín; nadie los reconoce por las calles. Su piel se ha pegado a sus huesos, seca está como madera. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Oscuro más que la negrura es su aspecto; no los conocen por las calles: Su piel está pegada a sus huesos, seca como un palo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tan feos y enfermos se ven ahora que nadie los reconoce. Tienen la piel reseca como leña, ¡hasta se les ven los huesos! |
Mi piel y mi carne se pegan a mis huesos, Y he escapado tan solo con la piel de mis dientes.
Pero cuando alzaron los ojos desde lejos, no pudieron reconocerlo, y echaron a llorar a voz en cuello, y rasgaron sus vestiduras, y esparcieron polvo al aire sobre sus cabezas.
Su carne se consume, hasta que no se ve, Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen,
Porque he venido a ser como odre al humo,° Pero no he olvidado tus estatutos.
Porque de día y de noche tu mano se agravaba sobre mí, Hasta que mi vigor se convirtió en sequedades de verano. Selah
Nada sano° hay en mi carne a causa de tu indignación, Nada intacto hay en mis huesos a causa de mi pecado.
De la manera que muchos quedaron espantados° a causa de ti,° Así será desfigurada su apariencia, Más que la de cualquier hombre, Su aspecto, más que el de los hijos del hombre.
¡Desolación, devastación y destrucción! Desfallece el corazón y se aflojan las rodillas, Los lomos se estremecen y todo rostro palidece.
Os sacudimos° aun el polvo de vuestra ciudad que se nos pegó a los pies; pero sabed esto: El reino de Dios se ha acercado.°°