Hace hervir como un caldero lo profundo del mar, Lo pone como redoma de ungüento,
Hace hervir como una olla el mar profundo, Y lo vuelve como una olla de ungüento.
»El Leviatán hace hervir el agua con su sacudimiento; agita las profundidades como una olla de ungüento.
Hace hervir las profundidades como una olla, hace el mar como un frasco de ungüento.
31 (23) cuando se lanza al fondo del lago, el agua parece una olla hirviendo,
Su panza de tejuelas puntiagudas, Se extiende como un trillo sobre el lodo.
Detrás de sí brilla una estela: El agua como barba encanecida.