Esconde el relámpago en su palma, Y lo lanza certero hacia su blanco.
Con las nubes encubre la luz, Y le manda no brillar, interponiendo aquellas.
Él llena sus manos de rayos y lanza cada uno a su objetivo.
En sus manos ha alzado el rayo y le ordena dar en el blanco.
Con sus manos levanta el rayo y le manda alcanzar el objetivo.
Con las nubes encubre la luz, y le manda no brillar, interponiendo aquéllas.
toma el relámpago en sus manos y lo lanza a donde él quiere.
Encubre la faz de su trono, Y sobre él despliega su nube.
Carga de humedad las densas nubes, Y dispersa las nubes de tormenta,
Que giran y dan vueltas conforme a sus designios, Para cumplir sus encargos sobre la faz del orbe,
¿Acaso sabes cómo Dios las° establece, Y hace fulgurar la luz de su nube?
¿Despacharás a los relámpagos, Para que vengan y te digan: ¡Aquí estamos!?
Hace subir las nubes de los extremos de la tierra, Hace relámpagos para el aguacero, Saca de sus tesoros el viento.
El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, El viento huracanado, que cumple su mandato,
Puso oscuridad por escondedero, Con su pabellón en derredor suyo, Oscuridad de aguas, Densas nubes de los cielos.
Ante tu bramido, oh YHVH, Ante el airado resoplar de tu nariz, Se hicieron visibles los abismos del mar, Y se descubrieron los cimientos del orbe.
Y al no aparecer el sol ni las estrellas por muchos días, acosados por una tempestad no pequeña, fuimos perdiendo toda esperanza de salvarnos.