Y Yo he hecho que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no lo besaron.
Job 31:27 - La Biblia Textual 3a Edicion Mi corazón, en secreto seducido, Con mi mano le envió un beso de mi boca, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y mi corazón se engañó en secreto, Y mi boca besó mi mano; Biblia Nueva Traducción Viviente y he sido seducido en lo secreto de mi corazón a lanzarles besos de adoración? Biblia Católica (Latinoamericana) mi corazón se dejó seducir en secreto,
y le mandé con mi mano un beso de mi boca? Biblia Serafín de Ausejo 1975 mi corazón no fue en secreto seducido, ni besé mi mano con mi boca. Biblia Reina Valera Gómez (2023) y mi corazón se engañó en secreto, y mi boca besó mi mano. |
Y Yo he hecho que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no lo besaron.
Si al contemplar al sol en su brillar,° O a la luna, marchando en su esplendor,
También sería iniquidad digna de castigo, Por negar al Dios que está en lo alto.
¡Besad los pies° al Hijo!° No sea que se irrite y perezcáis en el camino, Pues de repente se inflama su ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que se refugian en Él!
Éste° se alimenta de cenizas, una mente ilusa lo extravía, de modo que no puede liberar su alma, ni decirse: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi diestra?
Y me llevó al atrio interior de la Casa de YHVH, y he aquí, que a la entrada del templo de YHVH, entre el pórtico y el altar, había unos veinticinco varones vueltos de espaldas al templo de YHVH, con sus rostros hacia el oriente, los cuales estaban postrándose hacia el oriente, adorando al sol.
Y ahora pecan más y más: Se hacen imágenes fundidas; Con su plata se hacen ídolos, conforme a su destreza, Obra de artesano todo ello: Se dirigen a ellos, les sacrifican hombres y besan becerros.
Porque habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se entregaron a vanas especulaciones, y su necio° corazón fue entenebrecido.
Y como no quisieron reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen,
¡Guardaos!, no sea que vuestro corazón sea seducido y os apartéis, y sirváis a dioses ajenos, y os postréis ante ellos,
Si tu hermano, el hijo de tu propia madre, o tu hijo o tu hija, o la mujer que amas, o tu amigo entrañable, te llega a incitar en secreto diciendo: Vamos y sirvamos a otros dioses (que no conociste, ni tú ni tus padres),
No sea que, alzando tus ojos a los cielos y viendo el sol, y la luna y las estrellas, todo el cortejo de los cielos, te dejes seducir y te postres ante ellos, y les rindas culto, siendo que YHVH tu Dios los ha dado como porción suya a todos los pueblos debajo de todos los cielos.