Alarga su mano sobre el pedernal, Trastoca las montañas de raíz,
En el pedernal puso su mano, Y trastornó de raíz los montes.
La gente sabe cómo romper la roca más dura y volcar de raíz a las montañas.
El hombre aplica su mano al pedernal, y estremece los cimientos de las montañas.
El hombre trabaja el pedernal, arranca las montañas de raíz;
En la roca pone su mano, y trastorna de raíz las montañas.
Los mineros golpean la dura roca y dejan al descubierto el corazón de las montañas;
Entre la roca abre galerías, Y su ojo logra ver todo lo precioso.
Nunca hollada por fieras arrogantes, Ni ha pasado por allí el león.
Arranca los montes con su furor, Y no se sabe quién los trastorna.