Mi piel y mi carne se pegan a mis huesos, Y he escapado tan solo con la piel de mis dientes.
Mi piel y mi carne se pegaron a mis huesos, Y he escapado con solo la piel de mis dientes.
Quedé reducido a piel y huesos y he escapado de la muerte por un pelo.
Bajo mi piel, mi carne se deshace, al desnudo quedan mis huesos como dientes.
Bajo la piel se me pudre la carne y he roído mis huesos con los dientes.
Mi piel y mi carne se pegaron a mis huesos; y he escapado con sólo la piel de mis dientes.
La piel se me pega a los huesos; ¡estoy a un paso de la muerte!
Y a mí me llenaste de arrugas, Que testifican en mi contra, Mi flacura se levanta contra mí, Y ante mi propio rostro responde.
Mi piel se ha ennegrecido y se me cae, Y mis huesos arden de calor.
Mi carne está vestida de gusanos y de costra polvorienta, Mi piel se agrieta y supura,
Porque los días se desvanecen como humo Y mis huesos arden como leña seca.
Al son de mis gemidos La piel° se me pega a los huesos.
Soy semejante a la lechuza del desierto, He venido a ser como un búho de las soledades.
Nada sano° hay en mi carne a causa de tu indignación, Nada intacto hay en mis huesos a causa de mi pecado.
b Consumió mi carne y mi piel, ha quebrantado mis huesos;
j Hoy sus rostros son más negros que el hollín, Y en las calles no se los reconoce; Su piel se ha pegado a sus huesos, está seca como un leño.
Nuestra piel arde como un horno, a causa de los ardores del hambre.
Os sacudimos° aun el polvo de vuestra ciudad que se nos pegó a los pies; pero sabed esto: El reino de Dios se ha acercado.°°