Sólo siente el tormento de su carne, Sólo siente la amargura de su alma.
Mas su carne sobre él se dolerá, Y se entristecerá en él su alma.
Sufren con dolor; su vida está llena de desgracia».
Sólo puede afligirse por su propia carne y lamentarse por su alma.
Sólo de sí mismo se duele su carne, sólo de sí mismo se lamenta su alma'.
Mas su carne sobre él se dolerá, y se entristecerá en él su alma.
Solo sentiremos en carne propia nuestro dolor y sufrimiento».
Si sus hijos alcanzan honores, no se entera, Y si son humillados, no lo advierte.
Respondió Elifaz temanita, y dijo:
Mi piel y mi carne se pegan a mis huesos, Y he escapado tan solo con la piel de mis dientes.
¿Por qué como Dios me perseguís, Y no os hartáis de escarnecerme?
Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios,
Por su propia maldad será derribado el impío, Pero el justo tiene esperanza aun en su muerte.