La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Jeremías 35:6 - La Biblia Textual 3a Edicion

Pero ellos dijeron: No beberemos vino; porque Jonadab ben Recab nuestro padre nos ordenó diciendo: No beberéis vino jamás, ni vosotros ni vuestros hijos.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Mas ellos dijeron: No beberemos vino; porque Jonadab hijo de Recab nuestro padre nos ordenó diciendo: No beberéis jamás vino vosotros ni vuestros hijos;

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

pero no aceptaron. «No —dijeron—, no bebemos vino porque nuestro antepasado Jonadab, hijo de Recab, nos ordenó: “Nunca beban vino ni ustedes ni sus descendientes.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Pero contestaron: 'No podemos tomar vino porque Jonadab, hijo de Recab, nuestro antepasado, nos prohibió hacerlo, diciéndonos: 'Ninguno de ustedes ni de sus hijos probará jamás el vino,

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

'No bebemos vino -replicaron ellos-, pues nuestro antepasado Jonadab, hijo de Recab, nos dio esta orden: 'No bebáis vino nunca, ni vosotros ni vuestros hijos;

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Mas ellos dijeron: No beberemos vino; porque Jonadab, hijo de Recab, nuestro padre nos mandó, diciendo: No beberéis vino jamás, ni vosotros ni vuestros hijos:

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

pero me respondieron que ni ellos ni sus hijos acostumbraban beber vino, porque su antepasado Jonadab hijo de Recab se lo había prohibido. También me dijeron que tenían prohibido sembrar semillas, plantar viñedos, tener propiedades y construir casas. Jonadab les había dicho que, si querían vivir mucho tiempo en la tierra donde vivían como peregrinos, tenían que habitar siempre en carpas. Los recabitas habían seguido al pie de la letra todas las instrucciones de su antepasado Jonadab.

Ver Capítulo
Otras versiones



Jeremías 35:6
21 Referencias Cruzadas  

Y los muchachos crecieron. Y Esaú llegó a ser hombre diestro en la caza, hombre del campo, mientras que Jacob era hombre tranquilo, que habitaba en tiendas.


porque los bienes de ellos eran demasiados para habitar juntos, y la tierra de su peregrinación no los podía sostener a causa de sus ganados.


Luego se fue de allí y encontró a Jonadab ben Recab, que iba a su encuentro. Lo saludó y le dijo: ¿Es recto tu corazón como mi corazón con el tuyo? Y Jonadab respondió: Lo es. Entonces añadió:° Si lo es, dame tu mano. Y le dio la mano, y lo hizo subir al carro,


Luego Jehú entró con Jonadab ben Recab en el templo de Baal, y dijo a los siervos de Baal: Buscad para cercioraros de que no haya aquí con vosotros alguno de los siervos de YHVH, sino sólo los siervos de Baal.


Cuando ellos eran pocos en número, Pocos y forasteros en ella,


Y las familias de los escribas que habitaban en Jabes: los tirateos, los simeateos y los sucateos, los cuales son los ceneos, que proceden de Hamat, padre de la casa de Recab.


Cuando ellos eran unos pocos mortales,° Muy pocos, y forasteros en ella,


Honra a tu padre y a tu madre,° para que tus días se alarguen en la tierra que YHVH tu Dios te da.°


Moramos pues en tiendas, y hemos obedecido y hecho conforme a todas las cosas que nos mandó Jonadab nuestro padre.


La palabra de Jonadab ben Recab con que ordenó a sus hijos no beber vino ha sido cumplida, y no lo beben hasta hoy por obedecer el mandamiento de su padre. Sin embargo, Yo os he hablado a vosotros madrugando y sin cesar, y no me habéis escuchado.


Cuando entréis en la Tienda de Reunión, tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni licor fuerte, para que no muráis. Es estatuto perpetuo por vuestras generaciones,


porque será grande delante del Señor.° No beberá vino ni licor,° y será lleno° del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre.


Amados, os ruego, como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,


No comerá nada que proceda de la vid, ni beberá vino ni licor fuerte, y no comerá cosa inmunda. Guardará todo lo que le ordené.


sólo me dijo: He aquí, concibe, y darás a luz un hijo, y no bebas ahora vino ni licor fuerte, ni comas cosa inmunda, porque este niño será nazareo de Dios desde el vientre hasta el día de su muerte.