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Jeremías 33:14 - La Biblia Textual 3a Edicion

He aquí vienen días, dice YHVH, en que Yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Llegará el día, dice el Señor, cuando haré por Israel y por Judá todas las cosas buenas que les he prometido.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Se acerca ya el momento, dice Yavé, en que cumpliré la promesa que hice a la gente de Israel y a la de Judá:

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Mirad que vienen días -oráculo de Yahveh-, en que cumpliré la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Judá.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Viene el día en que cumpliré la promesa maravillosa que le hice a la gente de Israel y de Judá.

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Otras versiones



Jeremías 33:14
31 Referencias Cruzadas  

y en tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra,° por cuanto has obedecido a mi voz.


No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre sus pies, Hasta que llegue Siloh,° Y sea suya la obediencia de los pueblos.


Por tanto, Adonay mismo os dará señal: He aquí, la virgen° quedará encinta y dará a luz un hijo, Y llamará su nombre Emmanuel.°


He aquí, vienen días, dice YHVH, En que levantaré a David un renuevo justo; Y reinará y obrará prudentemente, Y hará juicio y justicia en la tierra.


Porque así dice YHVH: Cuando se hayan cumplido setenta años para con Babilonia, Yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.


He aquí vienen días, dice YHVH, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá con simiente de hombres y con simiente de bestias.


Así dice YHVH: De la manera que traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que he prometido acerca de ellos.


Y esta ciudad° me será un nombre de regocijo, de alabanza y de gloria delante de todas las naciones de la tierra, las cuales oirán de todo el bien que Yo le haré, y temerán y temblarán a causa de todo el bien y de toda la prosperidad que le voy a conceder.


Y en los días de estos reyes, el Dios de los cielos establecerá un reino que no será jamás destruido, ni el reino será dejado a otro pueblo, sino que desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre,


Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y reedificar a Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas. Se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.


En aquel día levantaré el tabernáculo de David, ya caído, Y cerraré sus brechas y reconstruiré sus ruinas, Y lo edificaré como en los días de antaño;


Pero tú, Bet-léhem Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, De ti me saldrá el que será Caudillo en Israel, Cuyo origen es desde el principio, desde los días de la eternidad.


He aquí, Yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí. Y vendrá súbitamente a su Casa el Señor a quien vosotros buscáis; el ángel° del pacto, a quien vosotros deseáis: He aquí viene, dice YHVH Sebaot.


porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver las cosas que vosotros veis, y no las vieron, y oír las cosas que oís, y no las oyeron.


Porque todas las promesas de Dios en Él son sí; por eso también por medio de Él, decimos amén a Dios, para su gloria por medio de nosotros.


habiendo Dios provisto para nosotros alguna cosa mejor, para que ellos no fueran perfeccionados aparte de nosotros.


Los profetas que profetizaron acerca de la gracia destinada a vosotros,° inquirieron y escudriñaron diligentemente acerca de esa salvación,


Y yo caí ante sus pies para adorarlo, pero me dijo: ¡Mira, no!, que soy consiervo tuyo y de tus hermanos, de los que retienen el testimonio de Jesús.° ¡Adora a Dios! porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.