Isaías 40:6 - La Biblia Textual 3a Edicion Una voz dice: ¡Proclama! Otra responde: ¿Qué proclamaré? Que toda carne es como hierba, Y toda su gloria° como flor campestre: Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo. Biblia Nueva Traducción Viviente Una voz dijo: «¡Grita!». Y yo pregunté: «¿Qué debo gritar?». «Grita que los seres humanos son como la hierba. Su belleza se desvanece tan rápido como las flores en un campo. Biblia Católica (Latinoamericana) Una voz dice: 'Grita.
Y yo respondo: '¿Qué he de gritar?'
La voz dice: 'Toda carne es hierba,
y toda su delicadeza como flor del campo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Una voz dice: '¡Proclama!'. Y yo dije: '¿Qué proclamo?'. Todo mortal es hierba y toda su gracia como flor del campo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué he de decir? Toda carne es hierba, y toda su gloria es como la flor del campo: Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Alguien me ordenó que gritara, y yo pregunté: “¿Qué debo gritar?” Entonces escuché: “Grita que todo ser humano es como la hierba y como las flores del campo. |
Cuando los malvados reverdecen como la hierba, Y florecen todos los que hacen iniquidad, Es para que sean destruidos eternamente.
¡Regocíjate y canta, oh habitante de Sión, Porque el Santo de Israel se ha engrandecido en medio de ti!
y que sus habitantes, impotentes,° abatidos y confusos, sean como pasto del campo, como hierba verde, como herbaje de tejado agostada antes de crecer.°
Una voz clama: ¡Preparad en el desierto el camino a YHVH!° ¡Allanad en el yermo una calzada a nuestro Dios!
Yo, Yo soy quien os consuela, ¿Quién eres tú para que temas al mortal; A hombres, que son como la hierba,
¡Clama a voz en cuello, no te detengas, Alza tu voz como una trompeta! ¡Denuncia a mi pueblo su rebelión, A la casa de Jacob sus pecados!
Anda y clama a oídos de Jerusalem, y dile: Así dice YHVH: A favor tuyo me acuerdo de la ternura de tu juventud, Del amor de tus desposorios, De tu andar en pos de mí en el desierto, En tierra no sembrada.
Será tiempo en que los atalayas en el monte de Efraín griten: ¡En pie, subamos a Sión, A YHVH nuestro Dios!
¡Haced resonar el shofar° en Gabaa, y la trompeta en Ramá! ¡Tocad la alarma° en Bet-avén!° ¡Alerta, oh Benjamín!°
Entonces me dijo el ángel que hablaba conmigo: Proclama diciendo: Así dice YHVH Sebaot: Con gran celo he estado celoso por Jerusalem y por Sión.