Y dijo ’Elohim: Haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas.
Isaías 40:22 - La Biblia Textual 3a Edicion El que se sienta sobre el círculo de la tierra, Cuyos habitantes le son como langostas; Que extendió los cielos como un velo, Y los desplegó como tienda que se habita; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar. Biblia Nueva Traducción Viviente Dios se sienta sobre el círculo de la tierra; la gente que hay abajo le parecen saltamontes. Él despliega los cielos como una cortina, y hace con ellos su carpa. Biblia Católica (Latinoamericana) El vive más allá del techo de la tierra,
desde allí sus habitantes parecen hormigas.
Ha estirado los cielos como una tela,
los ha extendido como una carpa para vivir. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Él habita sobre el globo de la tierra, y sus habitantes son como langostas. Extiende como un toldo los cielos, los despliega como tienda que se habita. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; Él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar. Biblia Traducción en Lenguaje Actual que Dios tiene su trono muy por encima del cielo. Desde allí, Dios nos ve como si fuéramos insectos. Dios extiende el cielo como un toldo, lo levanta como una carpa para vivir en ella. |
Y dijo ’Elohim: Haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas.
Las espesas nubes lo tapan y no lo dejan ver, Mientras Él pasea por la bóveda° celeste.
¿Se entenderán los despliegues del nublado, Y el estruendo de su tabernáculo?
¿Extendiste junto con Él el firmamento, Sólido cual espejo de metal fundido?
Eres° el que se viste de luz como con un manto, Que despliega los cielos como una cortina,
Puso oscuridad por escondedero, Con su pabellón en derredor suyo, Oscuridad de aguas, Densas nubes de los cielos.
Su trazo° llega a toda la tierra, Y sus palabras° hasta los confines del orbe. En ellos° puso tabernáculo para el sol,
Al que cabalga sobre los cielos de los cielos, Que son desde la antigüedad, ¡Mirad! Él emite su voz, su poderosa voz.
Cuando estableció los cielos, allí estaba yo, Cuando trazó el círculo sobre la faz del abismo,
Carga de Egipto. ¡Mirad, YHVH cabalgando en nube veloz entra en Egipto! Ante Él se tambalean los ídolos de Egipto, El corazón de los egipcios se derrite en ellos.
¡Oh YHVH Sebaot, Dios de Israel, que te sientas sobre los querubines! Sólo Tú eres Dios sobre todos los reinos de la tierra. Tú hiciste los cielos y la tierra.
He aquí, las naciones le son gotas en un cubo; Valen lo que el polvillo de la balanza; Las islas le pesan lo que un grano de polvo;
Delante de Él todas las cosas son como nada, Como cosa vana le son estimadas.
No vacilará ni desfallecerá, Hasta que haya establecido la justicia en la tierra, Y en su enseñanza esperanzarán las costas.
Así dice Ha-’El YHVH, Que creó los cielos y los desplegó, Que afirmó la tierra y cuanto en ella brota, Que da aliento a la gente que la habita, Y espíritu a los que caminan por ella.
Así dice YHVH, tu Redentor, Y el que te formó desde el vientre: Yo soy YHVH, Creador de todas las cosas; Yo solo extendí los cielos, Asenté la tierra por mí mismo.°
Y te hayas olvidado de YHVH, tu Hacedor, Que extendió los cielos y cimentó la tierra, Y tiembles continuamente, todos los días, Ante la furia del opresor cuando se apresta a destruir? ¿Dónde ha quedado la furia del opresor?
Así dice YHVH: Los cielos son mi trono, y la tierra estrado de mis pies: ¿Dónde está la casa que me habréis de edificar, Y dónde el lugar de mi reposo?
Él es el que hizo la tierra con su poder, El que estableció el mundo con su sabiduría, Y extendió los cielos con su inteligencia.
Carga de YHVH sobre Israel. Así dice YHVH, quien extendió los cielos, echó los cimientos de la tierra, y formó el espíritu del hombre en su interior:
También vimos allí a los nefileos,° descendientes de Anac, raza de gigantes, y nos pareció que éramos como langostas ante sus ojos.