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Isaías 35:9 - La Biblia Textual 3a Edicion

No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni será allí hallada, Para que caminen los redimidos.

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Biblia Reina Valera 1960

No habrá allí león, ni fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Los leones no acecharán por esa ruta, ni ninguna otra bestia feroz. No habrá ningún otro peligro; solo los redimidos andarán por ella.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

no habrá allí ningún león, y la fiera salvaje no se acercará a él. Por este camino marcharán los rescatados

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

No habrá allí leones, no se encontrarán bestias feroces. Los redimidos la recorrerán,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

No habrá allí león, ni fiera voraz subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

no se acercarán a él ni los leones ni otras fieras. Ese camino es para los israelitas, que han estado prisioneros,

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Otras versiones



Isaías 35:9
23 Referencias Cruzadas  

Díganlo los redimidos de YHVH, Los que ha redimido del poder del enemigo,


En tu misericordia condujiste Al pueblo° que redimiste, Lo has guiado con tu fortaleza, Hacia la morada de tu santidad.


Sión será rescatada con el derecho, Y sus convertidos° con la justicia.


Si os desviáis a derecha o izquierda, tus oídos oirán una llamada a la espalda: Éste es el camino, andad por él.


Carga de las bestias del Néguev:° Por tierra hostil y siniestra, De rugientes leones y leonas, De áspides y alados dragones, Llevan sus riquezas a lomo de asno, Y sus tesoros a giba de camello,° A un pueblo que no les será de provecho,


He aquí, Yo hago algo nuevo, Ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino en el desierto, ríos en la soledad.°


Su rugido es de león, ruge como los leoncillos, Gruñe, atrapa la presa, y la retiene, Y nadie se la arrebata.


¿No eres Tú el que secó el mar, y las aguas del gran abismo? ¿El que convirtió en camino las honduras del mar, para que pasaran los redimidos?


¡Pasad, pasad por las puertas! ¡Despejad el camino al pueblo! ¡Allanad, allanad la calzada, y limpiadla de piedras! ¡Alzad pendón a los pueblos!


Entonces los llamarán Pueblo Santo, Redimidos de YHVH, Y a ti te llamarán la Deseada, Ciudad no desamparada.


Porque el día de la venganza está en mi corazón, Y el año de mis redimidos ha llegado.


El lobo y el cordero serán apacentados juntos, El león comerá paja como el buey, Y el polvo será el alimento de la serpiente. No harán daño ni destruirán en todo mi Santo Monte, dice YHVH.


Tú pues, siervo mío Jacob, No temas, dice YHVH, Ni te atemorices, Israel; Porque he aquí Yo te salvo del país remoto, Y a tu descendencia de la tierra de cautividad; Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, Y no habrá quien lo espante.


Estableceré con ellas un pacto de paz, y haré que no haya más bestias malas en la tierra, y habitarán seguras en el desierto, y dormirán en los bosques.


El árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su fruto, y estarán seguras en su tierra, y sabrán que Yo soy YHVH, cuando rompa las coyundas de su yugo, y las haya librado de mano de aquellos que se servían de ellas.


Pactaré a favor de ellos un pacto con las bestias salvajes, Con las aves de los cielos y con los reptiles de la tierra; Romperé el arco, la espada y las batallas de la tierra, Y haré que reposen seguros.


Porque Yo estableceré la paz en vuestra tierra y os acostaréis sin que nadie os espante. Haré también desaparecer de vuestra tierra las bestias feroces y la espada no pasará por vuestro país.


El Mesías nos libertó de la maldición de la ley, hecho maldición por nosotros (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),°


quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad° y purificar para sí un pueblo de su propia posesión,° celoso de buenas obras.


sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, que vuestros padres os legaron, no con cosas corruptibles, como la plata o el oro;


Y cantan un cántico nuevo, diciendo: ¡Digno eres de tomar el rollo, y de abrir sus sellos, Porque Tú fuiste inmolado, Y con tu sangre° redimiste para Dios, De toda tribu y lengua y pueblo y nación;