m ¿Quién es el hombre que teme a YHVH? Él lo instruirá en el camino que debe escoger.
Hechos 9:6 - La Biblia Textual 3a Edicion Pero levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que tienes que hacer. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Biblia Nueva Traducción Viviente Ahora levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer. Biblia Católica (Latinoamericana) Ahora levántate y entra en la ciudad. Allí se te dirá lo que tienes que hacer. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero levántate, entra en la ciudad y te dirán lo que has de hacer'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero levántate y entra en la ciudad, que allí sabrás lo que tienes que hacer. |
m ¿Quién es el hombre que teme a YHVH? Él lo instruirá en el camino que debe escoger.
¡Cuán bienaventurado es el varón a quien Tú, oh YH, corriges e instruyes en tu Ley!
He visto sus caminos, pero lo sanaré, Le daré reposo y gran consuelo; Y a los que hacen duelo por él,
Mi mano hizo todas estas cosas, Y así todas ellas llegaron a existir, dice YHVH. Pero Yo miraré al pobre y humilde de espíritu, Y que tiembla ante mi palabra.
Y allí se apoyó sobre mí la mano de YHVH, y me dijo: Levántate, sal a la llanura, y allí hablaré contigo.
Lo escuché, y se conmovieron mis entrañas, Y mis labios palpitaron al oírlo. La podredumbre entró en mis huesos, Y dentro de mí mismo me estremezco, porque debo esperar quieto el día de la adversidad, Cuando el pueblo que nos ha de invadir suba con sus tropas.
Y ellos dijeron: Cornelio, centurión, varón justo y temeroso de Dios, y aprobado por toda la nación de los judíos, fue instruido por un santo ángel para hacerte ir a su casa, y oír algunas palabras de tu parte.
Envía, pues, a Jope, e invita a Simón, quien es llamado Pedro; éste posa en casa de Simón, un curtidor, junto al mar.°
Al oírlo entonces, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
Entonces dije: ¿Qué debo hacer,° Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que ha sido ordenado que hagas.°
Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque me he aparecido° a ti precisamente para escogerte por ministro y testigo, no sólo de las cosas que has visto de mí,° sino de aquellas en que me apareceré a ti,
E Isaías se atreve a decir: Fui hallado por los que no me buscan, Me manifesté a los que no preguntan por mí.°
Porque ignorando la justicia de Dios, e intentando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios.
Así, la ley entró para que el pecado abundara;° pero donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia;
Así que, en un tiempo, yo vivía sin ley; pero cuando vino el mandamiento, el pecado revivió,
Por tanto, amados míos, como siempre obedecisteis, no sólo en mi presencia, sino mucho más ahora en mi ausencia, alistad vuestra propia salvación con temor y temblor.
Pero da° mayor gracia, por lo cual dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.°
E invitarás a Isaí al sacrificio, y Yo te haré saber lo que has de hacer, y ungirás al que Yo te diga.
Pero cuando Saúl vio el campamento de los filisteos, tuvo temor, y su corazón tembló en gran manera.