Hechos 5:17 - La Biblia Textual 3a Edicion Pero levantándose el sumo sacerdote, y todos los que estaban con él (de la secta° de los saduceos), se llenaron de envidia, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta de los saduceos, se llenaron de celos; Biblia Nueva Traducción Viviente El sumo sacerdote y sus funcionarios, que eran saduceos, se llenaron de envidia. Biblia Católica (Latinoamericana) El sumo sacerdote y toda su gente, que eran el partido de los saduceos, decidieron actuar en la forma más enérgica. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Entonces el sumo sacerdote y todos los suyos, los de la secta de los saduceos, se llenaron de ira, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces se levantó el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, que es la secta de los saduceos, y se llenaron de celos; Biblia Traducción en Lenguaje Actual El jefe de los sacerdotes y todos los saduceos que lo acompañaban sintieron mucha envidia de los apóstoles. |
Un corazón apacible es vida para el cuerpo, Pero la envidia es carcoma en los huesos.
He visto asimismo que todo trabajo y toda obra excelente despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y correr tras el viento.
Pero al ver que muchos fariseos y saduceos venían a su bautismo, les dijo: ¡Generación de víboras!° ¿Quién os enseñó a huir de la inminente ira venidera?
Por tanto los fariseos se dijeron unos a otros: ¿Veis que no conseguís nada? ¡He aquí, el mundo se va tras él!
Pero los judíos, viendo a las multitudes, se llenaron de envidia y blasfemando, contradecían las palabras que Pablo hablaba.
Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían° creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos y ordenarles que guarden la ley de Moisés.
Pero los judíos,° llenos de envidia, tomaron consigo a unos vagabundos perversos y, reuniendo una turba, alborotaron la ciudad y atacaron la casa de Jasón, para sacarlos ante el pueblo.
Acudieron los reyes de la tierra, Y los príncipes a una se reunieron Contra el Señor, y contra su Ungido.°
y Anás, sumo sacerdote, y Caifás, y Juan y Alejandro, y todos los que eran del linaje de los sumos sacerdotes;
También de ciudades circunvecinas de Jerusalem concurría la multitud, trayendo enfermos y atormentados por espíritus inmundos, y todos eran sanados.
Y los patriarcas, teniendo envidia° de José, se deshicieron de él vendiéndolo para Egipto.° Pero Dios estaba con él,°
envidias,° borracheras, orgías, y cosas como éstas; sobre las cuales os amonesto de antemano, como antes dije, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El espíritu que puso en nosotros se inclina hacia el celo?°
Desechando pues toda malicia, y todo engaño, fingimientos y envidias, y todas las maledicencias,