¡Congregaos, y venid! ¡Acercaos a una, sobrevivientes de las naciones! ¡Nada saben los que cargan sus ídolos de madera, Y adoran a un dios que no puede salvar!
Hechos 28:11 - La Biblia Textual 3a Edicion Después de tres meses, nos hicimos a la vela en una nave alejandrina que había° invernado en la isla y llevaba como mascarón de proa a los Dióscuros.° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pasados tres meses, nos hicimos a la vela en una nave alejandrina que había invernado en la isla, la cual tenía por enseña a Cástor y Pólux. Biblia Nueva Traducción Viviente Tres meses después del naufragio, zarpamos en otro barco, que había pasado el invierno en la isla; era un barco de Alejandría que tenía como figura de proa a los dioses gemelos. Biblia Católica (Latinoamericana) Al cabo de tres meses subimos a bordo de un barco de Alejandría que había pasado el invierno en la isla y llevaba por insignia los Dióscuros. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pasados tres meses, nos hicimos a la mar en una nave alejandrina con la insignia de los Dióscoros, que había invernado en la isla. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y después de tres meses, navegamos en una nave de Alejandría que había invernado en la isla, la cual tenía por insignia a Cástor y Pólux. |
¡Congregaos, y venid! ¡Acercaos a una, sobrevivientes de las naciones! ¡Nada saben los que cargan sus ídolos de madera, Y adoran a un dios que no puede salvar!
Y aquellos hombres temieron a YHVH con gran temor, y ofrecieron sacrificio a YHVH, e hicieron votos.
Temieron los marineros, y cada cual clamaba a su dios, y echaron la carga al mar para aligerar la nave. Entre tanto, Jonás había bajado al fondo de la nave, y habiéndose acostado, dormía profundamente.
Y atravesando toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto judío, mago y falso profeta, que respondía° al nombre de Barjesús,
Allí el centurión, hallando una nave alejandrina que navegaba hacia Italia, nos embarcó en ella.
Los cuales también nos honraron con muchas atenciones, y cuando estábamos para zarpar, nos proveyeron de todo lo necesario.°
Pero algunos de la llamada Sinagoga de Libertos° (tanto cireneos como alejandrinos), y de los de Cilicia y de Asia, se levantaron para disputar con Esteban.
Acerca pues, del comer de los sacrificios a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que ninguno° es Dios, sino uno.