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Hechos 24:14 - La Biblia Textual 3a Edicion

Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman secta, así sirvo al Dios de mis antepasados, creyendo todo lo que es conforme a la ley y lo que está escrito en los profetas,

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Biblia Reina Valera 1960

Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Pero admito que soy seguidor del Camino, al cual ellos llaman secta. Adoro al Dios de nuestros antepasados y firmemente creo en la ley judía y en todo lo que escribieron los profetas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Pero sí admito ante ti que sirvo al Dios de nuestros padres según nuestro camino, que ellos llaman secta. Creo en todo lo que está escrito en la Ley y los Profetas

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Una cosa sí te confieso: que sirvo al Dios de mis padres según el Camino que llaman secta, creyendo todo lo que está de acuerdo con la ley y escrito en los profetas,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Pero te confieso esto, que conforme al Camino que ellos llaman herejía, así adoro al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Una cosa sí es cierta: Yo estoy al servicio del Dios de mis antepasados, y soy cristiano. Ellos dicen que seguir a Jesús es malo, pero yo creo que estoy obedeciendo todo lo que está escrito en la Biblia.

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Hechos 24:14
44 Referencias Cruzadas  

Oh YHVH, Dios de nuestros padres, de Abraham, de Isaac y de Israel, conserva perpetuamente esta voluntad del corazón de tu pueblo, y encamina su corazón hacia ti.


Delante de reyes hablaré de tus testimonios, Y no me avergonzaré.


Dijo además ’Elohim a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: YHVH, el Dios de vuestros padres, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Éste es mi Nombre para siempre jamás, y éste es mi memorial de generación en generación.


Quienes juran por el pecado° de Samaria, Y dicen: ¡Viva tu dios, oh Dan! Y: ¡Viva el camino de Beerseba! Caerán, y nunca más se levantarán.


Y muchas naciones irán allí y dirán: Venid, subamos al Monte de YHVH, a la Casa del Dios de Jacob; Él nos enseñará sus caminos, y nosotros andaremos en sus sendas. Porque de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalem la palabra de YHVH.


Cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, Yo también lo confesaré delante de mi Padre celestial;


De estos dos mandamientos penden toda la ley y los profetas.


Así que, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también hacedles vosotros, porque ésta es la ley y los profetas.


(Como habló por boca de sus santos profetas, Desde el principio del mundo°),


La ley y los profetas llegaron hasta Juan. Desde entonces el reino de Dios es proclamado, y cada uno° entra en él con violencia.°


Pero Abraham dice: A Moisés y a los profetas tienen: ¡Óiganlos!


Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les explicó en todas las Escrituras las cosas referentes a Él mismo.


y les dijo: Estas son mis palabras, que os hablé estando aún con vosotros: que tenían que cumplirse todas las cosas que habían sido escritas acerca de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos.


Felipe halla a Natanael y le dice: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley y los profetas: a Jesús, hijo de José, el de Nazaret.


De Éste° dan testimonio todos los profetas: Todo el que cree en Él, recibe° el perdón de pecados por medio de su nombre.


Después de la lectura de la ley y los profetas, los principales de la sinagoga se dirigieron a ellos, diciendo: Varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.


Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían° creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos y ordenarles que guarden la ley de Moisés.


Por ese entonces se produjo un alboroto no pequeño acerca del Camino,


pero como algunos se endurecían° y desobedecían, hablando mal del Camino delante de la multitud, Pablo se apartó de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de° Tirano.


Entonces él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido° para que conozcas su voluntad, veas al Justo y oigas la voz de su boca.


Félix entonces, enterado más exactamente acerca del Camino, les aplazó el asunto, diciendo: Cuando baje el tribuno Lisias, examinaré vuestro caso.


Porque hemos° hallado que este hombre es una peste que promueve altercados entre los judíos por todo el mundo, siendo además cabecilla de la secta de los nazarenos,


mientras Pablo decía en su defensa: Ni contra la ley de los judíos, ni contra el templo, ni contra César he pecado.°


Pero con la ayuda de Dios, persevero° hasta este día, testificando, tanto al pequeño como al grande, no diciendo más que lo que los profetas y Moisés dijeron que iba a suceder:


¿Crees, rey Agripa, a los profetas? ¡Sé que crees!


Pues bien, mi manera de vivir desde la juventud, la cual desde un principio transcurrió entre mi pueblo y en Jerusalem, es bien sabida por todos los judíos.


Y ahora, se me juzga por la esperanza de la promesa que Dios hizo a nuestros padres,


Pero consideramos conveniente oír de ti lo que piensas, porque respecto a esta secta, nos es sabido que en todas partes se habla en contra de ella.


Y les fijó un día, y vinieron muchos adonde él posaba, y desde muy temprano hasta la tarde, testificando fielmente, les explicaba° el reino de Dios y los persuadía° acerca de Jesús, apoyándose tanto en la ley de Moisés como en los profetas.


El Dios° de Abraham, de Isaac y Jacob, el Dios de nuestros padres, glorificó a su Siervo Jesús, a quien por cierto vosotros entregasteis y rechazasteis en presencia de Pilato, cuando éste había° decidido soltarlo.


El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándolo en un madero.


Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.° Lleno de temor, Moisés no se atrevía a mirar.


y le solicitó cartas para las sinagogas de Damasco, para que cuando hallara hombres o mujeres que eran de este Camino,° pudiera traerlos atados a Jerusalem.


Porque Dios, al cual sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, me es testigo de cómo incesantemente hago memoria de vosotros siempre en mis oraciones,


Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y los profetas:


Porque también debe haber divisiones entre vosotros, para que los aprobados se hagan manifiestos entre vosotros.


idolatría, hechicería, hostilidades, contienda,° celos, enojos, rivalidades, disensiones, herejías,°


Doy gracias a Dios, a quien sirvo desde mis antepasados con limpia conciencia, de cómo sin cesar tengo memoria de ti en mis oraciones, noche y día;


Al hombre que cause divisiones,° después de amonestarlo una y otra vez, deséchalo,


indagando quién y qué tiempo indicaba el Espíritu del Mesías que estaba en ellos, el cual predecía los padecimientos del Mesías, y las glorias que vendrían tras ellos.


Y yo caí ante sus pies para adorarlo, pero me dijo: ¡Mira, no!, que soy consiervo tuyo y de tus hermanos, de los que retienen el testimonio de Jesús.° ¡Adora a Dios! porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.