Jonatán y Ahimaas se habían detenido en la fuente de Rogel, y como no podían ser vistos entrando a la ciudad, una criada fue y les informó; y ellos partieron para avisar al rey David.
Hechos 23:16 - La Biblia Textual 3a Edicion Pero el hijo de la hermana de Pablo se enteró de la emboscada, y habiéndose presentado y entrado en la fortaleza, informó a Pablo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mas el hijo de la hermana de Pablo, oyendo hablar de la celada, fue y entró en la fortaleza, y dio aviso a Pablo. Biblia Nueva Traducción Viviente Pero el sobrino de Pablo —el hijo de su hermana— se enteró del plan y fue a la fortaleza y se lo contó a Pablo. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero el sobrino de Pablo, hijo de su hermana, se enteró de esta emboscada y fue a la fortaleza a informarle. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Acertó a enterarse de la la conjura el hijo de la hermana de Pablo, se presentó en el cuartel y pasó el aviso a Pablo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pero cuando el hijo de la hermana de Pablo oyó de la asechanza, fue y entró en la fortaleza, y dio aviso a Pablo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero un sobrino de Pablo se dio cuenta de lo que planeaban, y fue al cuartel a avisarle. |
Jonatán y Ahimaas se habían detenido en la fuente de Rogel, y como no podían ser vistos entrando a la ciudad, una criada fue y les informó; y ellos partieron para avisar al rey David.
Prende a los pícaros en su propia astucia, Y trastorna las intrigas del taimado.
Pero entre la multitud, unos gritaban una cosa° y otros, otra, y no pudiendo saber la razón del alboroto, ordenó que lo llevaran a la fortaleza.
Una vez entrado en la fortaleza, Pablo dice al tribuno: ¿Me permites° decirte algo? Y él dijo: ¿Sabes griego?
Y como el altercado arreciara, temiendo el tribuno que despedazaran a Pablo, ordenó que bajara la tropa y lo sacaran de entre ellos por la fuerza, y lo llevaran a la fortaleza.
Pablo entonces, llamando a uno de los centuriones, dijo: Lleva a este joven ante el tribuno, porque tiene algo que informarle.
y al día siguiente regresaron a la fortaleza dejando que los jinetes se fueran con él.
Acto seguido, ordenó° al centurión que lo custodiara,° pero que tuviera° libertad y a ninguno de los suyos impidiera° atenderlo.
Porque la sabiduría de este mundo es necedad en la presencia de Dios, pues está escrito: Él prende a los sabios en la astucia de ellos.°