Pero la barca, distando ya muchos estadios° de la costa, era zarandeada por las olas, porque el viento le era contrario.
Hechos 16:18 - La Biblia Textual 3a Edicion Y esto hacía por muchos días, hasta que Pablo se disgustó, y volviéndose dijo al espíritu: ¡En nombre de Jesucristo te ordeno que salgas de ella! Y al momento salió de ella. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. Biblia Nueva Traducción Viviente Esto mismo sucedió día tras día hasta que Pablo se exasperó de tal manera que se dio la vuelta y le dijo al demonio que estaba dentro de la joven: «Te ordeno, en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella». Y al instante el demonio la dejó. Biblia Católica (Latinoamericana) Esto se repitió durante varios días, hasta que Pablo se cansó, Se volvió y dijo al espíritu: 'En el nombre de Jesucristo te ordeno que salgas de ella' Y en ese mismo instante el espíritu la dejó. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Venía haciendo esto muchos días. Molesto al fin Pablo, dijo volviéndose al espíritu: 'Te ordeno en nombre de Jesucristo que salgas de ella'. Y salió al instante. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y esto lo hizo por muchos días; pero desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en la misma hora. Biblia Traducción en Lenguaje Actual La muchacha hizo eso durante varios días, hasta que Pablo no aguantó más y, muy enojado, le dijo al espíritu: «¡En el nombre de Jesucristo, te ordeno que salgas de esta muchacha!» Al instante, el espíritu salió de ella. |
Pero la barca, distando ya muchos estadios° de la costa, era zarandeada por las olas, porque el viento le era contrario.
Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas dolencias, y echó fuera muchos demonios; pero no dejaba hablar a los demonios, porque éstos lo reconocían.
Después de convocar a los° doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.
Pedro dijo: No tengo plata ni oro; pero lo que tengo te doy: En el nombre de Jesús de Nazaret, el Mesías, ¡anda!°
Pedro le dijo: ¡Eneas, Jesucristo te sana, levántate y haz tu cama!° Y al instante se levantó.
y habiendo en ella desarmado completamente a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente en el desfile triunfal.°