Cuando llegó y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortaba a todos a permanecer fieles al Señor con firmeza de corazón,
Hechos 15:40 - La Biblia Textual 3a Edicion y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor, Biblia Nueva Traducción Viviente Pablo escogió a Silas y, al salir, los creyentes lo encomendaron al cuidado misericordioso del Señor. Biblia Católica (Latinoamericana) Pablo, por su parte, eligió a Silas. Los hermanos lo encomendaron a la gracia de Dios y partió. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pablo, por su parte, eligió por compañero a Silas, partió, encomendado por los hermanos a la gracia de Dios, Biblia Reina Valera Gómez (2023) y Pablo, escogiendo a Silas, partió encomendado por los hermanos a la gracia de Dios, Biblia Traducción en Lenguaje Actual Por su parte, Pablo eligió a Silas como compañero. Luego, los miembros de la iglesia de Antioquía los despidieron, rogándole a Dios que no dejara de amarlos y cuidarlos. Entonces Pablo y Silas salieron de allí |
Cuando llegó y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortaba a todos a permanecer fieles al Señor con firmeza de corazón,
Y habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los dejaron marchar.
De allí navegaron a Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido.
Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, enviar de entre ellos varones escogidos° a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas, el que se llamaba Barsabás, y a Silas, varones prominentes entre los hermanos;
Y Judas y Silas, como ellos mismos eran también profetas, consolaron y fortalecieron a los hermanos con abundancia de palabra.
Pero sus amos, al ver que había salido° la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los arrastraron hasta la plaza pública ante las autoridades,
Y algunos de ellos fueron persuadidos; y se unieron a Pablo y a Silas un gran número de griegos temerosos de Dios y no pocas mujeres prominentes.
Y ahora, os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que puede edificar y dar la herencia a todos los santificados.°
Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia hacia mí no ha sido en vano;° al contrario, trabajé más que todos ellos, pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.
La gracia del Señor Jesús, el Mesías, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.°
Te saludan todos los que están conmigo. Saluda a los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos vosotros.°