Hechos 13:45 - La Biblia Textual 3a Edicion Pero los judíos, viendo a las multitudes, se llenaron de envidia y blasfemando, contradecían las palabras que Pablo hablaba. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando algunos judíos vieron las multitudes tuvieron envidia; así que calumniaban a Pablo y debatían contra todo lo que él decía. Biblia Católica (Latinoamericana) Los judíos se llenaron de envidia al ver todo aquel gentío y empezaron a contradecir con insultos lo que Pablo decía. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero al ver los judíos la muchedumbre, se llenaron de envidia y contradecían con injurias las afirmaciones de Pablo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pero cuando los judíos vieron las multitudes, se llenaron de celos, y se oponían a lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero cuando los judíos vieron reunida a tanta gente, tuvieron envidia. Entonces comenzaron a decir que Pablo estaba equivocado en todo lo que decía, y también lo insultaron. |
He visto asimismo que todo trabajo y toda obra excelente despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y correr tras el viento.
Aunque alces tu mano, oh YHVH, no la miran; Que miren avergonzados tu celo por el pueblo, Y que el fuego devore a tus enemigos.
Pero Moisés le dijo: ¿Tienes celos por causa mía? ¡Quien diera que todo el pueblo de YHVH fuera profeta, y que YHVH pusiera su Espíritu sobre ellos!
Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, porque no entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que tratan de entrar.
Pero los judíos soliviantaron a distinguidas mujeres adoradoras de Dios, y a líderes de la ciudad, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de sus territorios.
Pero llegaron unos judíos de Antioquía y de Iconio, y después de persuadir a las turbas, apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, dándolo por muerto.
Pero los judíos que desobedecieron, incitaron y contaminaron las mentes de los gentiles contra los hermanos.
Y la población de la ciudad se dividió; unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles.
Pero al surgir un intento de gentiles y judíos, junto con sus gobernantes, para maltratarlos y apedrearlos,
Pero los judíos,° llenos de envidia, tomaron consigo a unos vagabundos perversos y, reuniendo una turba, alborotaron la ciudad y atacaron la casa de Jasón, para sacarlos ante el pueblo.
Pero ellos se oponían y blasfemaban, por lo que, después de sacudir las vestiduras, les dijo: ¡Vuestra sangre sea sobre vuestra cabeza! ¡Yo estoy limpio! De ahora en adelante, iré a los gentiles.
pero como algunos se endurecían° y desobedecían, hablando mal del Camino delante de la multitud, Pablo se apartó de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de° Tirano.
Pero levantándose el sumo sacerdote, y todos los que estaban con él (de la secta° de los saduceos), se llenaron de envidia,
estando atestados de toda injusticia, perversidad, avaricia, maldad;° colmados de envidia, homicidio, contienda, engaño, malignidad.
Porque aún sois carnales, pues habiendo entre vosotros celos y contiendas,° ¿no sois carnales y andáis como humanos?
en viajes, frecuentemente; en peligros de ríos, en peligros de ladrones, en peligros de los de mi nación,° en peligros de gentiles,° peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;
envidias,° borracheras, orgías, y cosas como éstas; sobre las cuales os amonesto de antemano, como antes dije, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
prohibiéndonos hablar a los gentiles para que sean salvos, de manera que siempre colman la medida° de sus pecados, hasta que les sobrevino la ira hasta el extremo.
mis persecuciones, mis sufrimientos, como los que me sucedieron en Antioquía,° en Iconio,° en Listra,° como los padecimientos que sufrí, y de todos me libró el Señor.
¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El espíritu que puso en nosotros se inclina hacia el celo?°
En lo cual se extrañan de que no corráis con ellos al mismo exceso de disolución, insultándoos.
Pero éstos dicen injurias contra lo que no entienden, y en lo que por naturaleza entienden, en esto se corrompen como los animales irracionales.