Juró YHVH y no se retractará: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.
Hebreos 7:21 - La Biblia Textual 3a Edicion porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes, pero Éste, con el juramento del que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre.° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero este, con el juramento del que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec. Biblia Nueva Traducción Viviente pero había un juramento con relación a Jesús. Pues Dios le dijo: «El Señor ha hecho un juramento y no romperá su promesa: “Tú eres sacerdote para siempre”». Biblia Católica (Latinoamericana) El fue confirmado con este juramento: El Señor lo ha jurado y no se vuelve atrás: Tú eres sacerdote para siempre. Biblia Serafín de Ausejo 1975 mientras que éste lo ha sido con juramento, pronunciado por aquel que le dijo: Lo ha jurado el Señor y no se torna: tú eres sacerdote para siempre. Biblia Reina Valera Gómez (2023) porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero Éste, con juramento por Aquél que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. Biblia Traducción en Lenguaje Actual en cambio, en el caso de Cristo, Dios sí hizo un juramento, pues en la Biblia dice: «Dios juró: “Tú eres sacerdote para siempre.” Y Dios no cambia de idea.» |
Juró YHVH y no se retractará: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.
Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo cumplirá?
Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.°
Pues se da testimonio: Tú eres Sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.°
Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar.
Porque la ley constituye sumos sacerdotes a hombres débiles, pero la palabra del juramento, que es después de la ley, constituye° al Hijo, el cual es ya hecho perfecto para siempre.
Además, la Gloria de Israel no miente ni se arrepiente, porque no es hombre para que se arrepienta.