La reina de Sabá oyó de la fama de Salomón, debido al nombre de YHVH, y vino a probarlo con preguntas difíciles.
Hebreos 5:11 - La Biblia Textual 3a Edicion Acerca de esto tenemos mucho que decir y difícil de explicar, porque os habéis hecho tardos para oír,° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. Biblia Nueva Traducción Viviente Nos gustaría decir mucho más sobre este tema, pero es difícil de explicar, sobre todo porque ustedes son torpes espiritualmente y tal parece que no escuchan. Biblia Católica (Latinoamericana) A propósito de esto tendríamos muchas cosas que decir, pero nos cuesta exponerlas, porque se han vuelto lentos para comprender. Biblia Serafín de Ausejo 1975 De esto nos queda mucho por decir, aunque de difícil explicación, ya que os habéis hecho torpes de oído. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Del cual tenemos mucho que decir, y difícil de describir, por cuanto sois tardos para oír. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Hay mucho más que decir acerca de este asunto, pero no es fácil explicarles a ustedes todo, porque les cuesta mucho entender. |
La reina de Sabá oyó de la fama de Salomón, debido al nombre de YHVH, y vino a probarlo con preguntas difíciles.
Embota el corazón de este pueblo Y que sus oídos se endurezcan y sus ojos se cieguen; No sea que viendo con sus ojos Y oyendo con sus oídos Y entendiendo con su corazón, Se convierta, y sea sanado.
Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,° Y con los oídos oyen pesadamente,° Y han cerrado sus ojos. No sea que vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan con el corazón, Y se conviertan, y Yo° los sane.°
Entonces Él les dijo: ¡Oh° insensatos y tardos de corazón para creer en todo lo que hablaron los profetas!
Porque el corazón de este pueblo fue endurecido,° Y sus oídos oyeron pesadamente, Y cerraron sus ojos. No sea que vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan con el corazón, Y se arrepientan, y Yo los sane.°
porque debiendo ser ya maestros, en razón del tiempo, tenéis necesidad de que alguien os enseñe otra vez los primeros rudimentos de los oráculos de Dios, y habéis venido a ser como los que necesitan leche, y no alimento sólido.
como también habla de esto en todas las epístolas, en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.