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Ezequiel 9:11 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y he aquí, el varón vestido de lino blanco, que llevaba el tintero ceñido a sus lomos, dio cuenta diciendo: He hecho conforme a todo lo que me mandaste.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y he aquí que el varón vestido de lino, que tenía el tintero a su cintura, respondió una palabra, diciendo: He hecho conforme a todo lo que me mandaste.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Luego regresó el hombre vestido de lino, que llevaba el estuche de escriba, e informó: «Ya hice lo que me ordenaste».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

En ese momento, el hombre que llevaba un traje de lino y que tenía una tablilla en la cintura, llegó para dar cuenta; declaró: 'Hice todo lo que me ordenaste.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Y entonces el hombre vestido de lino que tenía la cartera a la cintura informó diciendo: 'He cumplido lo que me has mandado'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y he aquí que el varón vestido de lino, que tenía el tintero a su cintura, dio cuenta del asunto, diciendo: He hecho tal como me mandaste.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Después de todo esto, el escritor volvió y le informó a Dios: «Ya he cumplido tus órdenes».

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Otras versiones



Ezequiel 9:11
9 Referencias Cruzadas  

Bendecid a YHVH, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo la voz de su precepto.


Entonces miré, y he aquí, encima del firmamento que había sobre la cabeza de los querubines, aparecía como una piedra de zafiro, que tenía la semejanza de un trono.


Así también haré Yo: Mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia, sino que haré recaer sus caminos sobre sus propias cabezas.


Y aparecieron seis varones por el camino de la puerta de arriba, la que da al norte, empuñando cada uno su arma destructora. Y en medio de ellos había un varón vestido de lino blanco, con un tintero de escriba ceñido° a sus lomos. Y entraron y se mantuvieron de pie junto al altar de bronce.


Y el séptimo derramó su copa en el aire, y salió una gran voz del santuario, desde el trono, diciendo: ¡Hecho está!°


Salió el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y sobrevino una úlcera maligna y pestilente° sobre los hombres que tienen la marca de la bestia y que adoran su imagen.