Y aquel varón me habló diciendo: Hijo de hombre, mira con tus ojos, y oye con tus oídos, y pon tu corazón sobre todo lo que te mostraré, pues has sido traído aquí para que yo te lo muestre y para que declares a la casa de Israel todo lo que ves.
Ezequiel 47:6 - La Biblia Textual 3a Edicion Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Después me llevó, y me hizo volver a la ribera del río. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Después me llevó, y me hizo volver por la ribera del río. Biblia Nueva Traducción Viviente Me preguntó: «Hijo de hombre, ¿has estado observando?». Después me llevó de regreso por la orilla del río. Biblia Católica (Latinoamericana) Me dijo entonces: '¿Has visto, hijo de hombre?' Después de eso me hizo pasear por la orilla. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Entonces me dijo: '¿Has visto, hijo de hombre?'. Luego me llevó de nuevo a la orilla del río. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Después me llevó, y me hizo volver por la ribera del río. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces el hombre me preguntó: «¿Te fijaste bien en todo esto?» Cuando regresamos a la orilla del río, |
Y aquel varón me habló diciendo: Hijo de hombre, mira con tus ojos, y oye con tus oídos, y pon tu corazón sobre todo lo que te mostraré, pues has sido traído aquí para que yo te lo muestre y para que declares a la casa de Israel todo lo que ves.
Y me dijo YHVH: Hijo de hombre, considera bien, mira con tus ojos y oye con tus oídos todo lo que Yo hablo contigo sobre todas las ordenanzas de la Casa de YHVH, y todas sus leyes; considera bien la entrada de la Casa, y cada salida del Santuario.
Y me dijo: ¿Has visto hijo de hombre? ¿Le parece poco a la casa de Judá cometer las abominaciones que cometen aquí? Porque después de llenar el país de violencia, se vuelven para irritarme más y más, ¡y hasta ponen la rama ante mis narices!°
Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿has visto lo que ellos hacen? Grandes son las abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi Santuario. Pero aún verás abominaciones mayores.
Y me dijo: ¿Qué ves? Respondí: He aquí, veo un candelabro de oro macizo, con su tazón° encima,° y sus siete lámparas sobre él, con siete canales° para cada una de las lámparas que tiene encima.
Y me preguntó: ¿Qué ves? Respondí: Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo y diez codos de ancho.