y para que tuvieran la custodia del Tabernáculo de Reunión y la custodia del Santuario, bajo las órdenes de los hijos de Aarón, sus hermanos, en el ministerio de la Casa de YHVH.
Ezequiel 44:8 - La Biblia Textual 3a Edicion Pues no habéis guardado lo establecido acerca de mis cosas santas, sino que habéis puesto extranjeros como guardas de las ordenanzas en mi Santuario. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pues no habéis guardado lo establecido acerca de mis cosas santas, sino que habéis puesto extranjeros como guardas de las ordenanzas en mi santuario. Biblia Nueva Traducción Viviente En lugar de proteger mis ritos sagrados, contrataste a extranjeros para que se encargaran de mi santuario. Biblia Católica (Latinoamericana) Ustedes rompieron mi alianza con todos esos horrores, al encargarles el servicio de mi santuario. Y ahora, Biblia Serafín de Ausejo 1975 En vez de ocuparos del servicio de mis cosas santas, les habéis encargado a ellos de mi servicio en mi santuario. Por eso, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y no habéis guardado las ordenanzas de mis cosas santas, sino que habéis puesto extranjeros como guardas de mis ordenanzas en mi santuario. |
y para que tuvieran la custodia del Tabernáculo de Reunión y la custodia del Santuario, bajo las órdenes de los hijos de Aarón, sus hermanos, en el ministerio de la Casa de YHVH.
Pero los establezco como guardas encargados de la custodia de la Casa, para todo el servicio de ella, y para todo lo que en ella haya de hacerse.
Ellos entrarán en mi Santuario, y se acercarán a mi mesa para servirme, y guardarán mis ordenanzas.
Por lo tanto, tú y tus hijos contigo atenderéis a vuestro sacerdocio en todo lo concerniente al altar y a lo que está dentro del velo. Os doy en don el servicio de vuestro sacerdocio, pero el extraño que se acerque será muerto.
Sin embargo, podrá ministrar con sus hermanos en la Tienda de Reunión, para hacer guardia, mas no podrá servir en la obra. Así harás con los levitas en cuanto a sus guardias.
Vosotros,° que recibisteis la ley por medio de los ángeles, y no la guardasteis.
Te ordeno delante de Dios, quien da vida° a todas las cosas, y de Jesús el Mesías, quien dio testimonio de la buena confesión delante de Poncio Pilato,°
Requiérote solemnemente en presencia de Dios y de Jesús el Mesías, destinado a juzgar a los vivos y a los muertos en su aparición y en su reino: