Y a los nueve días del mes cuarto, el hambre prevaleció en la ciudad, y no hubo pan para el pueblo de la tierra.
Ezequiel 4:16 - La Biblia Textual 3a Edicion Y me dijo: Hijo de hombre, he aquí rompo el báculo del pan en Jerusalem: comerán el pan por peso y con angustia; beberán el agua por medida y con espanto, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Me dijo luego: Hijo de hombre, he aquí quebrantaré el sustento del pan en Jerusalén; y comerán el pan por peso y con angustia, y beberán el agua por medida y con espanto, Biblia Nueva Traducción Viviente Luego me dijo: «Hijo de hombre, haré que escasee el alimento en Jerusalén. Tendrán que racionarlo con mucho cuidado y lo comerán con temor. El agua se racionará, gota a gota, y el pueblo la beberá afligido. Biblia Católica (Latinoamericana) Luego me dijo: 'Mira, hijo de hombre, cómo dejo sin pan a Jerusalén. En su angustia comerán pan que les será contado, y en su temor beberán agua que les será racionada. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Después me dijo: 'Hijo de hombre, mira: yo voy a romper el bastón del pan en Jerusalén, de modo que tendrán que comer el pan tasado y con miedo, y beber el agua tasada y con ansiedad, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Me dijo luego: Hijo de hombre, he aquí que voy a romper la provisión de pan en Jerusalén, y comerán el pan por peso, y con angustia; y beberán el agua por medida, y con espanto. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pronto verás que habrá muy poca comida en Jerusalén. Tú y los demás tendrán que conformarse con solo un poco de pan y un poco de agua. Aun así, comerán y beberán esto con mucho miedo y angustia, |
Y a los nueve días del mes cuarto, el hambre prevaleció en la ciudad, y no hubo pan para el pueblo de la tierra.
Y hubo una gran hambruna en Samaria, pues he aquí que la habían sitiado, hasta que la cabeza de un asno llegó a venderse por ochenta piezas de plata,° y un cuarto de cab° de estiércol de paloma° por cinco piezas de plata.
Duras cosas has hecho ver a tu pueblo, Nos has dado a beber el vino del aturdimiento.
Porque he aquí que el Soberano, YHVH Sebaot, Aparta de Jerusalem y de Judá todo apoyo y sustento, Todo sustento de pan y todo sustento de agua,
En el mes cuarto, a los nueve días del mes, el hambre era aguda en la ciudad, hasta no haber pan para la población.
k Todo su pueblo entre gemidos, anda pidiendo pan, Cambian sus tesoros por comida, para recobrar la fuerza.° ¡Mira, oh YHVH, y contempla cómo estoy envilecida!
Arriesgamos nuestras vidas° por el pan, Ante la espada que amenaza al descampado.°
Hijo de hombre, cuando una tierra peque contra mí rebelándose pérfidamente, y Yo extienda mi mano sobre ella, y le quebrante el sustento del pan, y envíe en ella hambre, y corte de ella a hombres y bestias,
Me respondió: He aquí te concedo que prepares tu pan, no sobre excremento humano sino sobre boñigas.
Cuando Yo dispare contra ellos las fatídicas saetas de la hambruna, que traigan el exterminio (las cuales dispararé hasta aniquilaros), aumentaré el hambre sobre vosotros y os quebraré el báculo del pan.
Cuando Yo os quebrante la vara° del pan, diez mujeres cocerán vuestro pan en un solo horno, y os devolverán vuestro pan por peso, y comeréis, pero no os saciaréis.
Y de dos o tres pueblos iban a otro para beber agua, y no se saciaban, Pero no os volvisteis a mí, dice YHVH.
Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: ¡Sal! Y miré, y he aquí un caballo negro, y el que lo montaba tenía una balanza en su mano.