Así harás con el de tu buey y con el de tu oveja. Siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.
Ezequiel 4:14 - La Biblia Textual 3a Edicion Y dije: ¡Ay, Adonay YHVH! he aquí que mi alma no ha sido contaminada; desde mi juventud hasta ahora no he comido cosa mortecina ni despedazada por las fieras, ni ha entrado en mi boca carne de desecho. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y dije: ¡Ah, Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi juventud hasta este tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca en mi boca entró carne inmunda. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces dije: «Oh Señor Soberano, ¿es necesario que me contamine con excremento humano? Pues nunca me he contaminado. Desde que era niño hasta ahora, jamás comí ningún animal que muriera por enfermedad o que fuera muerto por otros animales. Jamás probé ninguna carne prohibida por la ley». Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces dije: '¡Ay, Señor Yavé, mira, nunca me he manchado. Jamás he comido animales muertos o desgarrados desde mi juventud hasta el presente, ninguna carne impura ha entrado en mi boca. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo entonces exclamé: '¡Ay, Señor Yahveh! Mira que yo nunca me he contaminado; y desde mi infancia hasta ahora no he comido animal muerto o despedazado, ni ha entrado en mi boca carne impura'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces dije: ¡Ah Señor Jehová! He aquí que mi alma no ha sido contaminada; porque desde mi juventud hasta ahora no he comido cosa mortecina ni despedazada, ni entró en mi boca carne abominable. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Yo protesté, y le dije: —Dios mío, yo nunca he comido nada contaminado, pues tú me rechazarías. Nunca he comido la carne de los animales impuros que nos has prohibido comer. ¡Ni siquiera cuando era niño lo hice! |
Así harás con el de tu buey y con el de tu oveja. Siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.
Y me seréis hombres santos, y no comeréis carne despedazada° en el campo; a los perros la echaréis.
Que se sientan en los sepulcros, y hacen noche en las bóvedas;° Que comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de cosas abominables;
Los que se consagran y purifican para entrar a los huertos, Tras uno que ocupa el centro,° los que comen carne de cerdo, reptiles y ratones, A una serán consumidos, dice YHVH,
Entonces dije: ¡Ah, Señor YHVH! ellos dicen de mí: ¿No profiere éste sino parábolas?
Me respondió: He aquí te concedo que prepares tu pan, no sobre excremento humano sino sobre boñigas.
Los sacerdotes no podrán comer ninguna cosa mortecina ni desgarrada, así de aves como de animales.
Y aconteció, mientras ellos iban matando (yo quedé solo), que me postré sobre mi rostro, y clamé diciendo: ¡Ah, Adonay YHVH! ¿Destruirás a todo el remanente de Israel, derramando tu ardiente indignación sobre Jerusalem?
Daniel decidió en su corazón no contaminarse con la comida del rey ni con el vino que bebía, por lo que pidió al príncipe de los eunucos que lo dispensara de esa contaminación.
Y cualquier persona, sea nativo o extranjero, que coma animal mortecino o despedazado por fiera, lavará sus vestidos y se bañará en agua, y será impura hasta la tarde: entonces quedará limpia.
No comerá nada mortecino ni despedazado por fiera, porque será contaminado con ellos. Yo, YHVH.
Pero Pedro dijo: De ningún modo, Señor; porque ninguna cosa común e inmunda comí jamás.
No comeréis ninguna bestia muerta. La podrás dar al extranjero que está en tus ciudades, y él podrá comerla, o véndela al extranjero, porque tú eres un pueblo santo para YHVH tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.°