Y David subió la cuesta de los Olivos;° y la subió llorando, y tenía la cabeza cubierta e iba descalzo. Y todo el pueblo que estaba con él había cubierto cada uno su cabeza y lloraban mientras subían.
Ezequiel 24:23 - La Biblia Textual 3a Edicion vuestros turbantes estarán en vuestras cabezas y vuestro calzado en vuestros pies. No endecharéis ni lloraréis, sino que desfalleceréis en vuestras iniquidades, y gemiréis mirándoos unos a otros. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Vuestros turbantes estarán sobre vuestras cabezas, y vuestros zapatos en vuestros pies; no endecharéis ni lloraréis, sino que os consumiréis a causa de vuestras maldades, y gemiréis unos con otros. Biblia Nueva Traducción Viviente Se dejarán la cabeza cubierta y no se quitarán las sandalias. No harán luto ni llorarán, pero se consumirán a causa de sus pecados. Gemirán entre ustedes mismos por todo el mal que hicieron. Biblia Católica (Latinoamericana) seguirán con sus turbantes en la cabeza y sus sandalias en los pies, no gemirán ni llorarán. Se sentirán débiles a causa de sus maldades y se lamentarán entre ustedes. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Llevaréis turbantes en la cabeza y sandalias en los pies; no os lamentaréis ni lloraréis, pero os consumiréis por vuestras iniquidades y gemiréis los unos con los otros. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y vuestras mitras estarán sobre vuestras cabezas, y vuestros zapatos en vuestros pies; no endecharéis ni lloraréis, sino que os consumiréis a causa de vuestras maldades, y gemiréis unos con otros. |
Y David subió la cuesta de los Olivos;° y la subió llorando, y tenía la cabeza cubierta e iba descalzo. Y todo el pueblo que estaba con él había cubierto cada uno su cabeza y lloraban mientras subían.
Los que queden de él, los sepultará la peste, Y sus viudas no los llorarán.
En aquel tiempo YHVH habló por medio de Isaías ben Amoz, diciendo: Ve, despójate del cilicio de sobre tus lomos y quita el calzado de tus pies. Y lo hizo así, y andaba desnudo y descalzo.
Gruñimos todos igual que osos, Y gemimos lastimosamente como palomas. Esperamos la justicia, pero no la hay; La salvación, pero está lejos de nosotros.
Di al rey y a la soberana: ¡Sentaos humillados! Porque la corona de vuestra gloria ha caído de vuestras cabezas.
f Más dichosas fueron las víctimas de la espada que las víctimas del hambre; Éstas se consumen lentamente, por falta de los frutos del campo.
Entonces haréis lo que yo he hecho: no os cubriréis vuestro labio, ni comeréis pan de duelo,
Por consiguiente, hijo de hombre, di a la casa de Israel: Vosotros habláis diciendo: Nuestras rebeliones y nuestros pecados están sobre nosotros, y en ellos estamos desfalleciendo. ¿Cómo, pues, viviremos?
para que al faltarles el pan y el agua, se miren unos a otros con espanto, y se consuman por su culpa.
Llevarán turbantes de lino sobre sus cabezas y calzoncillos de lino sobre sus lomos. No se ceñirán cosa alguna que provoque sudor.°
Yo también haré esto con vosotros: Os impondré como castigo el terror súbito: tisis y fiebre que consuman los ojos y hagan languidecer el alma. En vano sembraréis vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán.
Y los que queden de vosotros, desfallecerán en su iniquidad en las tierras de vuestros enemigos, y también a causa de las iniquidades de sus antepasados se consumirán juntamente con ellos.